Las caras eran de alegría por un doble motivo. El primero, la importante victoria certificada el domingo ante el Villarreal. La segunda, la energía y el apoyo que los más de dos mil aficionados que se dieron cita en Valdebebas les regalaron a los madridistas. Juande Ramos dirigió una sesión en la que los únicos ausentes fueron Ramos (que se ejercitó antes con permiso del Club) y Dani Parejo. Higuaín saltó al verde y trabajó en solitario; mismo plan para Guti. Carrera continua para los titulares y trabajo físico para el resto, que culminó con un partidillo que hizo las delicias de los seguidores blancos.
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