Noticia
05 de enero de 2009
Laura Navas
Día especial en Valdebebas. La afición fue testigo de honor de la primera sesión de la semana tras la victoria ante el Villarreal. Las vacaciones navideñas invitaron a que este lunes la sesión de trabajo de los madridistas se realizara en jornada de puertas abiertas para los aficionados. Los seguidores del Real Madrid pudieron presenciar el primer entrenamiento de una semana en la que los blancos comenzaron a preparar el choque del próximo domingo (17:00 horas, PPV) ante el Mallorca. Una magnífica oportunidad para que los más pequeños de la casa pudieran ver de cerca el trabajo de sus ídolos. Hasta la ciudad deportiva de Valdebebas se acercaron casi 2.500 personas para regalarle al equipo ánimo y suerte de cara al segundo encuentro del año.
El día 5 de enero fue más blanco que nunca para cientos de aficionados que quisieron disfrutar de su equipo. Cerca de 2.500 seguidores madridistas se desplazaron hasta la Ciudad Real Madrid de Valdebebas para presenciar de cerca el trabajo de los hombres de Juande Ramos. Durante casi dos horas, la plantilla se ejercitó en la que fue la primera sesión de trabajo de la semana ante unos testigos de excepción. La afición llenó de color las gradas de la ciudad deportiva para estar cerca de los jugadores, felicitarles por la importante victoria ante el Villarreal y apoyarles de cara al encuentro del próximo domingo (17:00 horas, PPV) ante el Mallorca.
Teniendo en cuenta que por norma habitual los entrenamientos se realizan a puerta cerrada, ésta se convirtió en una buena oportunidad para todos aquellos que quisieron ver en directo a las nuevas incorporaciones del equipo en el mercado de invierno: Lassanna Diarra y Klass Jan Huntelaar. Pero hubo tiempo para más. Todos los disponibles saltaron al verde de Valdebebas (excepto Ramos y Parejo) e hicieron las delicias de los inusuales visitantes, que no cesaron de jalear y animar a los jugadores. Mientras los madridistas completaban carrera continua, y cada vez que el grupo pasaba cerca de la grada, los gritos se multiplicaban reclamando un saludo o un guiño que los blancos no dudaron en regalar a los aficionados.
Aprovechando las vacaciones de Navidad, los más pequeños de la casa (y también los mayores) pudieron disfrutar de una mañana en Valdebebas junto a los jugadores del Real Madrid. El objetivo del entrenamiento a puerta abierta no era otro que ofrecer a los aficionados la posibilidad de disfrutar de una mañana blanca viendo ejercitarse a los jugadores del equipo, animándoles desde las gradas. Para muchos niños, un regalo adelantado de Reyes, que llegaban esa misma noche: poder ver de cerca y fotografiar a los jugadores de su equipo.
Hacía tiempo (desde el pasado 19 de septiembre) que los aficionados del Real Madrid no podían presenciar las sesiones de trabajo de la plantilla, por lo que la iniciativa levantó una gran expectación entre la afición y fueron muchos los que no faltaron a la cita en las gradas de la Ciudad Deportiva.