Noticia
02 de enero de 2009
Javier Coloma
Los partidos ante el Villareal siempre guardarán un recuerdo especial para Guti. Frente al equipo amarillo, el centrocampista anotó el único Hat-Trick en Liga (tres goles) de toda su carrera deportiva, firmando un partido para el recuerdo con victoria madridista y golazo incluido.
Seguro que Guti guarda un bonito recuerdo de sus partidos ante el Villareal. Por emocionantes, nutridos de goles (31 en 9 partidos) y, sobretodo, porque en uno de ellos vivió uno de los momentos más importantes y bellos de su carrera como futbolista. La temporada 2000-2001 fue especial para Guti. Las lesiones de los delanteros madridistas obligaron al entonces entrenador, Vicente del Bosque, a confiar la delantera a un hombre que había demostrado sobradamente tener un toque exquisito para el último pase y una visión de jugo privilegiada en el centro del campo pero que, hasta entonces, se había prodigado poco por el área pequeña de los contrarios.
Lejos de amilanarse, aquel joven nacido en Torrejón dio clara muestra de su valía en ataque y respondió con creces durante toda la temporada, estallando definitivamente aquella jornada 30 ante el Villareal en el Santiago Bernabéu. Tres goles, como tres soles, levantaron el Santiago Bernabéu (uno de ellos de bandera, elevándola por encima del portero) firmando así una victoria holgada (4-1) que, poco después, serviría para finalizar el campeonato con su mejor registro goleador (14 goles) y en la que, además, el Real Madrid se proclamó campeón de Liga.