Noticia
25 de diciembre de 2008
Realmadrid.com
Cannavaro ha vuelto a casa por Navidad. El defensa italiano a aprovechado los días de descanso de que dispone la plantilla del Real Madrid para viajar hasta su Nápoles natal. Allí, el defensa madridista y capitán de la selección italiana ha inaugurado unos campos de fútbol en el vecindario de Scampia. Una zona tremendamente conflictiva en la que la mafia napolitana, la Camorra, campa a sus anchas. Cannavaro apuesta por el deporte como remedio para luchar contra uno de los problemas más importantes de Italia, especialmente en el sur.
La carrera de Fabio Cannavaro ha estado marcada por los éxitos. Il Capitano es un auténtico coleccionista de títulos tanto a nivel colectivo como individual. Ligas españolas, italianas, una Copa del Mundo, un Balón de Oro – sólo Beckenbauer y Mathias Sammer lo habían conseguido antes jugando como defensas- o un FIFA World Player acreditan al italiano como uno de los mejores defensores de la historia. Cannavaro es un verdadero crack. Y como tal, ejerce dentro y fuera del terreno de juego.
El pasado martes 23 de diciembre, Cannavaro se encargó personalmente de inaugurar unos campos de fútbol en el vecindario de Scampia, una de las zonas más conflictivas de Nápoles. El objetivo del madridista no podía ser mejor: Intentar que los niños de la zona, muy cercana a Secondigliano, eviten formar parte de un mundo en el que palabras como mafia o ajuste de cuentas son habituales debido a la importantísima influencia de la Camorra. Cannavaro consiguió escapar de ese horrible entorno y busca ahora con estos nuevos campos que muchos otros chicos lo consigan.
El defensa italiano del Real Madrid volvió a dar muestra de su grandeza y su preocupación por los más necesitados. Aprovechando la semana de vacaciones que Juande Ramos ha dado a la plantilla madridista – que volverá a ejercitarse el lunes 29 de diciembre a las 17:00 horas en la Ciudad Deportiva de Valdebebas-, Cannavaro ha vuelto a sus orígenes. A Nápoles, donde todo empezó para él. Donde sorprendió al mismísimo Diego Armando Maradona con un espectacular marcaje cuando sólo tenía dieciséis años y donde debutó en 1991 en el Calcio. En esta ocasión el hijo pródigo volvió por una noble causa: Ayudar, a través del fútbol, a los niños.