Noticia
20 de diciembre de 2008
Alberto Navarro
En tiempos como los que corren, muy cercanos a la llegada de 2009, se suele decir que a año nuevo, vida nueva. Eso es precisamente lo que hizo el Valencia cuando dio por concluida la temporada 2007/08. Un aire fresco y renovado llamado Unai Emery llegó al banquillo ché para convencer de su valía a unos futbolistas ya de por sí brillantes. Lo que era una irrefrenable cuesta abajo se convirtió en menos de cuatro meses en una sólida estructura formada por once futbolistas de gran talento. Un equipo capaz de plantar cara a cualquier adversario.
En estas inmejorables condiciones llegan los valencianistas al Santiago Bernabéu. Segundos en la clasificación y con David Villa como principal referente ofensivo. El delantero asturiano se consagró en la Eurocopa- fue pichichi de la competición- alargando su excelente estado de forma en lo que llevamos de temporada. No en vano es, con 12 tantos, el segundo máximo anotador de la competición nacional por excelencia.
Pero no sólo del olfato del punta asturiano vive el Valencia. Con Unai Emery se ha recuperado ese espíritu luchador del que otrora hiciera gala el conjunto de la capital del Turia. Albelda vuelve a ser ese pulmón que hace respirar al equipo en el centro del campo y Baraja ha recobrado esa llegada desde segunda línea que le hizo ganarse el respeto de media Europa. Si a estos dos grandes futbolistas sumamos la clara progresión del joven portugués Manuel Fernandes- adquirió más protagonismo tras la grave lesión del brasileño Edu- entendemos el poderío físico valencianista en la medular.
La baja de Alexis en el centro de la zaga ha sido el principal problema al que han tenido que hacer frente los valencianistas en las últimas semanas. El zaguero nacido en Málaga era habitual junto a Albiol en la alineación de Emery, pero su inoportuna baja obligó al técnico a replantarse su sistema defensivo. El centrocampista holandés Maduro ante el Barcelona y el experimentado Marchena ante el Espanyol ocuparon su lugar. Miguel y Moretti, por su parte, suelen ser habituales en los laterales de una defensa que arropa al ágil portero brasileño Renan. La sanción del lateral italiano dará lugar a la entrada de Asier del Horno en su puesto.
Pero la mejor noticia para el Valencia es la vuelta de David Silva, aún más importante si tenemos en cuenta que Pablo Hernández y Ángulo se encuentran lesionados. El centrocampista canario jugó más de media hora ante el Espanyol en su vuelta a los terrenos de juego - en la Copa de la UEFA también tuvo minutos- tras sustituir a su compañero Joaquín. El extremo andaluz y Mata, canterano blanco, son los encargados de surtir balones desde las bandas a Villa destapándose, a su vez, como dos futbolistas con olfato goleador.
El Valencia ya avisó de su peligro en campo ajeno la pasada campaña cuando venció (2-3) gracias a un gol de Arizmendi. No en vano, fue el último conjunto en batir al Real Madrid en Liga en el feudo madridista antes de que el Sevilla lograse una trabajada victoria en el último encuentro de los blancos como locales en dicha competición nacional. La vuelta de la Supercopa fue el último antecedente entre ambos conjuntos. Un partido vibrante y con muchos goles que se decantó finalmente por el lado madridista. Esperemos que en Liga se repita la historia.