Noticia
18 de diciembre de 2008
Christian Moya
El joven canterano Miguel Palanca celebra su cumpleaños de la mejor manera posible. Y es que desde que debutara en el pasado derbi ante el Barcelona en el Camp Nou, el futbolista del Castilla está viviendo unos días soñados. A sus recién cumplidos 21 años, Palanca está atravesando un momento bastante dulce después de haber conseguido su sueño de jugar con la primera plantilla del Real Madrid. Aunque criado en la cantera del Espanyol, Palanca es un madridista confeso desde muy pequeño y su mejor regalo de cumpleaños se lo dio por adelantado el entrenador del conjunto blanco Juande Ramos, cuando tras la lesión de Sneijder ordenó a Palanca que ocupase el flanco derecho del ataque madridista.
Y es que aunque el puesto natural de Palanca es el de delantero, el canterano se ha adaptado a la perfección a la banda derecha y tanto en el Castilla como en el primer equipo, está actuando cerca de la cal. Miguel Palanca está a día de hoy trabajando con la primera plantilla del Real Madrid, y es que los cuatro goles conseguidos en el filial blanco por el futbolista nacido en Tarragona, son un gran aval para contar con la confianza de Juande Ramos. El próximo objetivo del extremo derecho es seguir contando para el entrenador del primer equipo y debutar en el Santiago Bernabéu.
Además, el de Pedro Muñoz pudo comprobar el descaro y desborde del futbolista catalán. Su gran movilidad y su capacidad para encarar una y otra vez no han pasado inadvertidas para el técnico blanco, que seguro seguirá contando con el futbolista ante las numerosas bajas con las que cuenta en su plantilla. De hecho, Palanca tuvo una gran ocasión en el partido ante el Barcelona que de haber terminado en gol, hubiese culminado una noche de ensueño para el futbolista del Real Madrid Castilla.
Palanca no se arrugó en su primera aparición en el Camp Nou e intentó varias veces con éxito doblegar a Abidal en algunas fases del partido, por lo que la moral del canterano fue en aumento y se hizo más evidente su desparpajo hasta el punto de convertirse en uno de los mejores jugadores del equipo blanco. Seguro que Palanca tardará mucho tiempo en olvidar su regalo en sus veintiún cumpleaños, y es que debutar con la elástica del Real Madrid en un escenario como el Camp Nou, no se olvida en toda una vida.