Lejos de esconderse, es el primero en reconocer que su rendimiento no es el esperado: “es una simbiosis de cosas, pero es cierto que ha bajado”. Sin embargo, Rafael van der Vaart confía en que con trabajo, las cosas mejorarán y todo volverá a su cauce: “trabajo muy fuerte para tener más minutos en el campo”. Un reto que ahora afronta con Juande Ramos al frente del banquillo blanco: “es un entrenador que habla mucho con los jugadores, genera buen ambiente y da mucha confianza”.