Crónica
14 de diciembre de 2008
Laura Navas
Es un tópico, pero es verdad. El fútbol es así y no siempre gana el mejor del partido. Y eso es precisamente lo que pasó en el choque entre el Real Madrid Castilla y el Lanzarote. Los madridistas lo intentaron desde el principio y hasta el último segundo, pero el gol no quiso vestirse de blanco y se alió con el Lanzarote, que sacó oro de una de las escasas ocasiones de que dispuso. Las ganas, el fútbol y el dominio del encuentro fueron de un equipo que suma una mala racha de resultados pero que con este juego volverá a estar en lo más alto de la tabla.
Tanto los de Julen Lopetegui como los de Carmelo Hernández llegaban con una necesidad imperiosa de puntos al Di Stéfano, aunque cada uno de los dos equipos los necesitaba por objetivos bien distintos. El Real Madrid Castilla para no descolgarse de la parte alta de la clasificación, donde había perdido el liderato una semana antes ante el Cartagena. El Lanzarote, para alejarse de los puestos de descenso a 3ª División. Con las bajas de Velayos, Kabamba y Modrego por lesión, y de Palanca por sanción (no habría podido jugar igualmente al debutar en el Camp Nou), las novedades blancas eran los regresos de Mosquera y Javi H. Los isleños llegaron con menos bajas pero más problemas económicos (varios jugadores han abandonado la disciplina del equipo).
Una y otra vez sin recompensa
Si es cierto que la primera parte del encuentro no tuvo un ritmo demasiado frenético, no lo es menos que el dueño y señor de los 45 minutos iniciales fue el Castilla. Tras los primeros compases en los que ambos conjuntos tomaron posiciones y fueron acomodándose sobre el terreno, los madridistas tomaron las riendas del choque y fueron los únicos en buscar el gol que abriera el marcador. La primera ocasión clara de peligro llegaría con una internada de Javi H., pero el delantero caía dentro del área y el esférico acababa en corner (24’).
Se marcó el camino y a partir de entonces se sucedieron las oportunidades blancas en el área de Reguero. Magnífico de Schorch para Javi H. que la defensa del Lanzarote envía a corner (26’). El saque de esquina lo cabeceaba primero Gary y el rechace le llegaba a Mateos, cuyo disparo despejaba el cancerbero visitante. Olía a gol madridista pero se resistía en llegar… Mientras, el mayor peligro del Lanzarote llegaba con una falta al borde de la frontal que se estrellaba en la barrera (28’). También de falta lo intentó Vázquez, pero su lanzamiento, rasito y con la izquierda, lo atrapaba Reguero en dos tiempos. De ahí al descanso poco más que destacar salvo la sustitución de Schorch, que se retiró con una brecha en la ceja (44’). Su puesto lo ocupó Marcos Tebar.
Demasiado premio para tan poco riesgo
La segunda mitad comenzó con otro cambio, el de Vázquez por Bueno, que a la postre buscaría sin suerte el gol para los madridistas. Doce minutos después de la reanudación, jarro de agua fría para el Real Madrid Castilla. Un mal despeje de Gary caía en las botas de Niche, que no perdonó. Disparo con la izquierda que pillaba a la defensa descolocada y 0-1 en el electrónico. Mucho premio para los isleños, que quizá conscientes de ello, se replegaron atrás. Los blancos lo intentaban una y otra vez pero parecía imposible traspasar la frontera defensiva del rival.
Pero siguieron insistiendo los de Lopetegui y como si fuera un calco de la primera mitad, las ocasiones comenzaron a sucederse una y otra vez, con mucha más intensidad y precisión, en el área defendida por Reguero. En el 67’ era Szalai quien estrellaba en la escuadra un lanzamiento de falta de Bueno. Poco después, doble oportunidad para David Mateos. En la primera el esférico se marchaba fuera rozando el larguero tras un saque de esquina (80’). En la segunda el balón rozaba el palo izquierdo y se perdía por línea de fondo (83’). Y seguía el asedio madridista… Gran disparo de Javi H. a la que Reguero respondió con una espectacular mano a la escuadra (83’). A dos minutos de final pudo llegar el empate, pero el mano a mano de Mateos con Reguero acabó con el jugador en el suelo pidiendo penalti (88’). No paró de buscarla el Castilla hasta el final, pero no encontró recompensa a tanta ofensiva.