Ni la lluvia ni el frío estropearon el espectáculo. Millones de personas pendientes de veintidós futbolistas con un solo objetivo, dar una gran alegría a sus aficionados. El escenario, inmejorable, aguantó estoicamente la intensa lluvia que durante más de una hora amenazó el césped del Camp Nou. La victoria no pudo marcharse a Madrid. Dos goles de Etoo y Messi en los minutos finales dieron los tres puntos al Barça. Iker Casillas paró un penalti al camerunés y fue el mejor del partido.
REAL MADRID