Noticia
12 de diciembre de 2008
Manuel Díaz
El conjunto que dirige Juande Ramos viaja a la Ciudad Condal con la intención de demostrar que aún queda mucho campeonato por delante. El Real Madrid se caracteriza por no darse nunca por vencido, y esta vez no va a ser menos. Las estadísticas de los últimos años en territorio culé son favorables a los blancos y los aficionados madridistas ya sueñan con un resultado positivo. En las últimas cinco temporadas, sólo han salido derrotados en una ocasión. Han vencido dos veces (1-2 y 0-1) mostrando su autoridad sobre el verde de Barcelona y han empatado otras tantas (1-1 y 3-3), habiendo demostrado siempre una superioridad sobre su rival.
Raúl, Casillas, Guti, Sergio Ramos, Higuaín… Todos ellos saben lo que es vencer al eterno rival en su propio terreno de juego. Y no necesitan ningún tipo de motivación extra para el derbi del sábado a las 22:00 horas. Los 19 componentes de la plantilla convocados para este encuentro saben perfectamente cómo hacer daño a los de Guardiola. Su calidad, su entrega, su sacrificio, su amor a un escudo. Todo ello combinado será lo que permita a los blancos volver a la capital de España con los deberes hechos.
Hace cinco campañas, en la 2003/04, el equipo dirigido por el portugués Carlos Queiroz salió victorioso del Camp Nou (1-2) gracias a la aportación goleadora de dos brasileños, Roberto Carlos tras un gran disparo desde fuera del área y Ronaldo. Un año después, con Mariano García Remón como técnico, perdieron su último partido en el coliseo culé (3-0).
El 1 de abril del 2006 volvía el Real Madrid a visitar a su eterno rival. Los madridistas jugaron ese partido con un hombre menos desde el minuto 25 por una rigurosa expulsión de Roberto Carlos, pero aún así nunca le dieron la espalda al encuentro, no bajaron los brazos, y se llevaron un más que merecido empate (1-1).
Aunque el empate más comentado de los últimos tiempos en el estadio del Barcelona fue el 3-3 de la temporada 2006/07. Partidazo de todos los jugadores madridistas, que no pudieron culminar su gran actuación con los tres puntos por un gol de Messi en el último minuto. Aún así, ese resultado sirvió para que el vestuario se conjurase y ganase su trigésima Liga en la última jornada frente al Mallorca.
El último enfrentamiento entre ambos clubes en Barcelona fue el 23 de diciembre del año pasado. Un solitario gol de Julio Baptista, unido a la sublime actuación de todos los jugadores en labores defensivas, sirvió para que el equipo de Bernd Schuster diese un golpe de autoridad en el campeonato y guió a la plantilla hacia la conquista de su Liga número 31.