Noticia
04 de diciembre de 2008
Realmadrid.com
El momento más “íntimo” de esta multitudinaria presentación lo vivió Huntelaar en el vestuario blanco. Acompañado por Ramón Calderón, presidente del Real Madrid, y por Pedja Mijatovic, Director de Fútbol del Club, el delantero holandés se vistió por primera vez de blanco, “¡una camiseta que me encanta!”, exclamó mientras miraba una y otra vez las fotografías que adornan las taquillas de los que ya son sus nuevos compañeros. Pronto coincidirá con ellos en este mismo escenario.
Era su primer día, el de presentación, y Huntelaar no perdía detalle de cada indicación que le ofrecía su anfitrión, Ramón Calderón. Saciaba su curiosidad con preguntas que rápidamente tenían contestación. Le han encantado las instalaciones, y como curiosidad mostró su sorpresa al palpar la excelente calefacción del vestuario, “fundamental en estos días de invierno”. Se le notaba integrado, como si ya se sintiera como en su propia casa, distendido y enormemente feliz por el momento que acababa de vivir (su presentación en el Palco) y ansioso por el que le esperaba (saltar por primera vez al césped del Bernabéu).
Supo contenerse, porque se tomó su tiempo para vestirse con parsimonia, como si respetara el ritual de enfundarse por primera vez esta indumentaria, “preciosa, siempre me ha gustado esta camiseta”, confesaba. Dobló cuidadosamente su ropa y la introdujo en su nueva taquilla, situada entre las de Higuaín y De la Red. Ya con las botas calzadas, se lanzó por un balón que había en el vestuario y comenzó a pelotear, confirmando las ganas que tiene de pisar los terrenos de juego. Con el balón en las manos, el “Bota de Bronce” se despidió del vestuario, atravesó el túnel que le separaba del terreno de juego y recibió el primer aplauso de los aficionados. Vendrán muchos más, seguro.