Noticia
24 de noviembre de 2008
Javier Coloma
Casi tres meses. Unos 80 días y más de 1.000 minutos sobre el terreno de juego sin conocer la derrota. Ese ha sido el balance del Real Madrid Castilla desde que comenzara la Liga a finales de agosto. Tarde o temprano tenía que llegar la derrota, pero los hombres de Julen Lopetegui han sembrado un precedente intimidatorio, dejando bien claro a sus contrincantes que ganar a los blancos va a suponer algo parecido a una cacería de elefantes.
Pese a que inmerecidamente, la última derrota del Castilla en Liga pone fin a una racha impecable en la que el filial no ha encontrado la derrota en casi tres meses de competición. Un total de 13 partidos oficiales esta temporada donde sus rivales no han encontrado acción humana capaz de hacer agachar la cabeza a los hombres de Julen Lopetegui. Una cifra de récord, nada más y nada menos que 1.170 minutos oficiales sin sucumbir ante un rival, dejan clara muestra del potencial que históricamente ha tenido La Fábrica madridista y que se ejemplifica a la perfección esta temporada a través del Real Madrid Castilla.
Por si esto fuera poco, si tenemos en cuenta los partidos que no corresponden a la competición liguera actual, habría que remontarse al día 13 de abril para encontrar la última derrota del Real Madrid Castilla. Por aquel entonces, los blancos se trasladaban a las Islas Canarias para disputar la trigésimo tercera jornada de liga ante el Lanzarote, con el que acabarían cayendo por 3 goles a 1. Siete meses después, otra vez las islas se convierten en el verdugo de los blancos y en la jornada 14 han vuelto a sucumbir ante Las Palmas Atlético, convirtiendo a Canarias en un paraíso maldito para el primer filial blanco.
Sin embargo, el periodo comprendido entre ambas derrotas ha sido largo y brillante. El Real Madrid Castilla ha sumado 16 jornadas ligueras (considerando ambas temporadas) en las que el balance ha sido de 8 victorias y 8 empates. A este cómputo de carácter oficial hay que sumarle los partidos amistosos que han disputado los blancos, donde tampoco conocieron la derrota en los cuatro partidos que disputaron y que saldaron con otras tantas victorias. Un total de 20 partidos con 12 victorias y 8 empates, sumando 42 goles a favor y sólo 19 en contra.
A parte de la estadística y los conjuntos matemáticos, los blancos han cuajado actuaciones memorables. Han ganado con solvencia y buen juego, son líderes de su grupo den la Segunda División B y el ascenso cada vez parece más factible. Es el máximo goleador de la competición con 30 goles a favor, alguno de sus jugadores ha debutado de forma brillante con el primer equipo y existe una conjunción perfecta con la afición, que cada vez llena más el Alfredo Di Stéfano. Todo sale a pedir de boca en el Real Madrid Castilla. El equipo es una herramienta ofensiva y defensiva perfectamente conjuntada y toda la estructura parece sustentada por un coro de ángeles tocando el violín y apoyado, cada uno de ellos, sobre las distintas cuerdas de un arpa. La derrota no hace más que constatar el récord, y ahora los madridistas somos conscientes de la proeza que han realizado, así como sus rivales saben ahora cual es el precio que hay que pagar para ganar al Castilla.