Noticia
13 de noviembre de 2008
Realmadrid.com
Al observar la clasificación de los goleadores históricos de la Copa de Europa, hay que alzar el cuello para encontrar Raúl González Blanco. El español se sitúa en lo más alto de la clasificación goleadora con 61 tantos, un número superior al de grandes delanteros de la historia del fútbol como el segundo clasificado, que no es otro que Van Nistelrooy, también del Real Madrid, que cosecha 55 tantos en su haber.
Pero la supremacía goleadora de Raúl en la Copa de Europa se impone a otros muchos jugadores históricos. El tercer puesto en este ranking de honor lo ocupa el que fuera también jugador blanco y cinco veces Campeón de Europa. El hombre que es actual Presidente de Honor del Real Madrid y que es, aún hoy, el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos, Alfredo Di Stéfano. La Saeta Rubia, con 49 goles en la competición, aún perdura en la historia con sus cifras goleadoras al alcance de unos pocos elegidos, entre los que se encuentra el capitán blanco.
Otros madridistas entre los mejores
Pero la presencia madridista en este cuadro honorífico no acaba aquí. Entre los diez máximos goleadores de esta competición, encontramos a Ferenc Puskas, que se sitúa en el noveno puesto. El que fuera llamado entonces "Cañoncito Pum", sumó un total de 36 goles, lo que le sitúa a sólo cuatro de Alessandro el Piero, que está está cosechando un gran inicio goleador este año en la Champions League, con la diferencia de que, en el actual formato del campeonato, se disputan más partidos por temporada.
Tras Puskas, cierra la clasificación de los diez máximos anotadores, otro jugador que figuró durante algún tiempo en la plantilla madridista.Fernando Morientes, presente en las tres últimas Copas de Europa del Real Madrid, tiene el honor de ostentar un puesto entre los más grandes con sus 33 goles en el campeonato. De este modo, son hasta cinco jugadores blancos los que se sitúan entre los mejores de Europa, lo que supone un buen augurio de lo que podremos ver este año en la competición que, esperemos, suponga el regreso de la Copa de Europa a su dueño histórico, el Real Madrid.