Noticia
28 de octubre de 2008
Realmadrid.com
La improvisación no es una palabra que aparezca en el “diccionario madridista”. Por ello, desde que la UEFA concediera al Real Madrid la organización de la final de la Champions 2010, en el Club se trabaja para que cuando llegue la fecha todo funcione a la perfección.
Más de 120 millones de personas en todo el mundo serán testigos en directo de una gran final que, por primera vez en su historia, se celebrará en sábado. El recinto madridista, calificado por la UEFA como “Estadio de Elite”, ha pasado con “nota” el exhaustivo examen al que fue sometido por parte del máximo organismo del fútbol europeo. Y se prepara para albergar la que será su cuarta final de la máxima competición por clubes tras las celebradas en 1957, 1969 y 1980, además de la final del Mundial del Fútbol de 1982.
Los contactos entre los representantes de la UEFA y el Real Madrid son frecuentes y sumamente satisfactorios de cara a la preparación del operativo de la final de la Liga de Campeones de 2010. En dichas reuniones se definirá toda la estructura relacionada con la final del torneo.
Modelo para la UEFA
Entre los muchos aspectos que la UEFA resalta de las instalaciones del Estadio Santiago Bernabéu están la calidad de las de las mismas, tanto para actores principales como para la afición, y el factor seguridad, que ha sido puesto como ejemplo mundial. La calidad de sus instalaciones es algo que salta a la vista de todos cuantos visitan el recinto madridista. Desde los principales protagonistas, los jugadores, hasta los espectadores, que ven como su estancia en las gradas durante un partido es de superior calidad a la de la inmensa mayoría de los estadios mundiales. La accesibilidad las gradas, con amplios vomitorios para acceder, las escaleras mecánicas, la comodidad de sus asientos, la calefacción en días de frío, son detalles casi únicos del recinto madridista. Y todo ello en uno de los lugares más privilegiados de la capital de España, con infinidad de medios de transporte.
El Estadio Santiago Bernabéu se ha erigido como estandarte de la seguridad en recintos deportivos. Así lo ha considerado la UEFA, recientemente, situando al estadio como un ejemplo de seguridad y buen ambiente durante los 90 minutos de cada encuentro. Y es que el Santiago Bernabéu, lejos de los 22 hombres que saltan al campo en cada partido, se encuentra rodeado, cada día, de todas las personas que hacen posible esta realidad gracias a su trabajo.
Un público fiel y deportivo
La fidelidad de la afición es otro de los rasgos que caracterizan al recinto madridista. Según un informe publicado por la revista brasileña futebolfinance.com, el Santiago Bernabéu es el estadio con mayor media de espectadores por encuentro de toda Europa, con 76.200. Detrás se sitúa el Manchester United (75.690) , el Borussia Dortmund, el Bayern de Múnich y el FC. Barcelona.
Pues bien, a pesar de ser el que más espectadores acoge de media, el Santiago Bernabéu no ha recibido una sola sanción en los últimos diez años, y está considerado como uno de los recintos deportivos más seguros del mundo, y eso que se han jugado partidos de primerísimo nivel. El Santiago Bernabéu es un lugar ideal donde tienen cabida todos los sectores de la sociedad y de todas las edades, siendo un ejemplo de convivencia e integración en torno al sentimiento que engloba el escudo del Real Madrid.
El comportamiento de sus aficionados es, sin duda alguna, uno de los pilares de la seguridad en el campo. Su unión y colaboración con el Club y los servicios oficiales es siempre exquisita y todos los sectores de la grada, desde los más veteranos a los más jóvenes, han sabido entender la filosofía que trata de difundir el club de “no violencia” y hermandad. Según los datos manejados por el Real Madrid, cada vez son más las mujeres y los niños que acuden cada domingo al Bernabéu, lo que es clara muestra del clima de confianza de los aficionados blancos a acudir a cada cita de su equipo con total seguridad.