Crónica
11 de octubre de 2008
Patricia del Moral
El conjunto de Julián Calero tenía que ganar este fin de semana para mantenerse en los puestos más altos de la tabla. Y cumplieron con su objetivo aunque con muchas dificultades. Su rival era el Rayo Vallecano, que no les puso las cosas nada fáciles. El protagonista del encuentro fue Pablo Sarabia, que con sus dos goles dio la victoria al conjunto madridista. Además Unai, con sus magníficas paradas, dejó la portería intacta. Un encuentro bonito y disputado en el que se vio lo mejor del fútbol juvenil.
El Juvenil A del Real Madrid tenía un importante encuentro este sábado, un partido que estaba preparando a conciencia durante toda la semana porque el rival así lo merecía. Se trataba nada más y nada menos que el juvenil del Rayo Vallecano, uno de los equipos más fuertes del grupo, que actualmente se encuentra en tercera posición tras un magnífico comienzo de Liga. El objetivo del conjunto de Julián Calero era complicado, pero lo consiguieron con mucho esfuerzo y con la unión que tanto caracteriza al grupo. Así, vencieron a sus rivales por 2-0 tras disputar un encuentro tenso y complicado.
Tras el pitido inicial el Juvenil A salió muy fuerte y con ganas de victoria. Ya en el minuto 3 dieron un aviso con la primera ocasión de gol, tras una pared entre Samu y Edgar, que finalmente lanzó el delantero aunque el balón salió fuera, y poco después Pablo Sarabia, desde la banda izquierda, regateó a la defensa visitante y disparó el balón, pero tampoco entró en la portería. Pero el Rayo Vallecano rápidamente se animó y prácticamente desde el minuto 10 dominó toda la primera mitad. A pesar de todo, los blancos gozaron de las mejores oportunidades, aunque les faltó puntería.
Los madridistas salieron mucho más animados en la segunda parte y, al poco tiempo de comenzar, en el minuto 49 de partido, Pablo Sarabia inauguró el marcador, tras un regate a la defensa visitante, le plantó cara al portero del Rayo Vallecano y encajó el primer gol para el Real Madrid por la derecha de la portería. Este tanto hundió a los visitantes que, a pesar de intentar marcar una y otra vez, no pudieron con la superioridad de los chicos de Julián Calero, que se habían crecido desde ese mismo momento.
Y esa superioridad se materializó en el minuto 76, con un golazo también de Pablo Sarabia con la izquierda, un balón raso que entró con delicadeza en la portería del Rayo Vallecano. La alegría del equipo blanco era máxima y a pesar de ir por delante en el marcador, no se relajaron en ningún momento, lo que permitió que la portería de Unai quedase intacta.