Noticia
30 de septiembre de 2008
Realmadrid.com
El Real Madrid escogió el martes para desafiar los malos augurios. El equipo blanco rompió con el pasado y retomó la senda de las victorias a domicilio en la Champions League. Además, por si esto fuera poco, terminó también con su mala suerte en Rusia y consiguió, por fin, ganar en la tierra de los zares tras varios intentos fallidos en sus seis visitas (sólo había ganado ante Lokomotiv 0-1 en la temporada 2002/03).
El Real Madrid se negó a someterse a las estadísticas. Salió desde el principio a hacerse con el encuentro, aún teniendo a sus espaldas la losa de dos años sin ganar fuera de su estadio en la Champions League. Por eso los blancos buscaron su propia suerte y acabaron llevándose el partido con una primera parte eléctrica y poniendo así fin a 24 meses de maleficio fuera de casa.
El último triunfo de los blancos en Copa de Europa como visitante databa de la temporada 2006/07. Los goles de Ramos, Raúl, Robinho y Van Nistelrooy dieron la victoria a los blancos en su encuentro ante el Steaua de Bucarest (1-4). Esa misma campaña se libraron, más tarde, dos enfrentamientos más fuera de la capital de España. En Kiev ante el Dinamo (2-2) y en octavos de final ante el Bayern de Munich (1-2), un resultado que propició la consiguiente eliminación de un conjunto entrenado por Fabio Capello en aquella época.
Tampoco se logró vencer en los desplazamientos llevados a cabo la pasada temporada. En la fase de grupos se obtuvieron sendos empates ante Lazio y Olympiakos cayendo derrotados posteriormente en Bremen (3-2). El sorteo deparó un duelo ante la Roma en octavos en el que tampoco se pudo conseguir la victoria como visitante (2-1). Pero esa mala racha ya está olvidada y ahora los madridistas tratarán de llegar a la final de Roma para conquistar la tan deseada Décima.
El conjunto blanco escogió, además, un escenario idóneo para romper con el pasado. Lo hizo en Rusia, donde el Real Madrid sólo había cosechado una victoria en sus seis partidos disputados. Fue ante el Lokomotiv de Moscú, ganando 0-1 en octavos de final de la Competición en la temporada 2002/2003, una fecha que quedaba ya demasiado lejos y que, desde el martes, no es más que una anécdota. Y lo es porque el Real Madrid le ganó al Zenit, el mejor rival de los posibles: actual Campeón de la Copa de la UEFA y de la Supercopa de Europa. Pese a estos galones, los rusos acabaron sucumbiendo ante un equipo que sabía que para afrontar con garantías el futuro debía desprenderse del lastre del pasado.