Crónica
28 de septiembre de 2008
Álvaro Velasco
El Real Madrid continúa con su pretemporada. En este caso, contra el Iurbentia Bilbao en el polideportivo municipal de Las Rozas. Encuentro que supuso el debut junto a sus compañeros de Massey y en el que hubo convocados dos hombres del primer filial blanco, Javi Pérez y Mirotic. En las gradas del pabellón estuvieron presentes los dos máximos responsables de la sección de baloncesto, Antonio Martín y Alberto Herreros, y su Presidente de Honor, Emiliano. Raúl López y Venson Hamilton, lesionados, vieron el encuentro desde el baquillo.
El Iurbentia Bilbao demostró lo que es: Un gran equipo. El pasado año hicieron una gran campaña, liderando la ACB durante el primer tramo de la temporada. Con la misma base y algunas incorporaciones, como la del ex de Fuenlabrada Salva Guardia, pusieron el listón alto el último año y este debería ser el de su confirmación en la élite.
Hervelle fue el encargado de abrir el marcador a los dos minutos de encuentro. A parir de ahí, comenzó uno de los primeros arreones del rival, en un partido que funcionó por rachas de ambos equipos. Quince Lewis con un par de tiros anotados desde más allá de la línea de 6’25 empezó a comandar el ataque vasco que en el minuto 5 ganaba de trece (2-15). Gracias a Hosley el rival no se fue muy lejos en el marcador y al final del primer cuarto el resultado era de 13 – 21.
El segundo cuarto tuvo un guión muy parecido, con rachas brillantes y muy oscuras en el rival de los blancos una técnica a Savovic sirvió para que, Bullock mediante, el Real Madrid empatara el partido a 26 en el minuto 15. Pero de nuevo, y esta vez por el buen hacer de Seibutis y Javi Salgado, los bilbaínos se volvieron a ir lejos en el marcador. Basando su potencial en un juego rápido y con excelentes porcentajes en sus tiros, al descanso el partido marchaba 32 – 39.
Tras el descanso, el Real Madrid mejoró mucho. En parte por el buen hacer de Felipe Reyes. Está llamado a ser uno de los hombres más determinantes del basket europeo. Iurbentia seguía con su juego rápido, algo que hizo que el partido fuera entretenido para el público. Por cierto, con un pabellón lleno y, para ser un partido de pretemporada, con un gran colorido por parte de la siempre fiel afición blanca. Al final del tercer cuarto el resultado era de 50 a 55.
Empezó por tanto el último cuarto con cinco puntos que remontar el Real Madrid. Los vascos defendían duro y era difícil acortar esos cinco puntos que según iban avanzando los minutos no terminaban de bajar. Así seguían a falta de ocho minutos, también cuando quedaban seis. El Real Madrid se encontró con sus mejores sensaciones a partir de ahí. En los minutos decisivos, con Llull como base. A falta de un minuto el Real Madrid estaba a tres (63-66). El Bilbao estaba haciendo un encuentro muy serio. Y así siguió en sus minutos finales, fuerte en defensa y efectivo en ataque. El final fue el típico carrusel de faltas para intentar acercarse sin consumir tiempo. La diferencia seguía siendo de tres puntos a falta de 17 segundos. Unos dudosos dobles pitados a Marko Tomas mataron el partido. Al final, victoria visitante por 68-75.