Noticia
16 de septiembre de 2008
Cristina Monge
El Bate Borisov es el primer equipo bielorruso que pisa el Santiago Bernabéu; no en vano, este conjunto dirigido por Viktor Goncharenko se estrena en Champions y no puede haber debut más deseado que en el feudo del equipo más laureado de la competición europea. En la tarde previa al primer envite champions en el Santiago Bernabéu, los veinte hombres desplazados protagonizaron una suave sesión de trabajo sin dejarse de maravillar por la grandiosidad del coliseo blanco.
El Santiago Bernabéu es el escenario de su nueva experiencia y para este modesto equipo se trata de una ocasión única para darse a conocer al mundo. Líderes en su competición tras 21 jornadas disputadas, el Bate Borisov afronta el encuentro con optimismo e ilusión. Un espíritu de ensueño que vienen reflejando estos protagonistas desde el mismo momento en que aterrizaban en la capital de España. El día previo al encuentro se sucedió una primera toma de contacto con un estadio que deja maravillado a cualquier visitante, más si se tiene en cuenta que su campo, el Horodsky Stadium, sólo tiene capacidad para 5.500 espectadores.
A la grandeza del escenario en sí, hay que sumar que el tiempo -cálido y placentero- ha acompañado a los visitantes. Una plantilla de jugadores muy jóvenes que saltaron al campo sin poder evitar mirar a uno y otro lado del coliseo blanco. El miércoles noche, con la afición en las gradas, las muestras de admiración se multiplicarán.
Una suave sesión de trabajo para estirar músculos y ultimar detalles. Primero, calentamiento tradicional de los veinte hombres desplazados; el equipo cuenta con las bajas por sanción de los titulares Bliznyuk y Rodionov, mientras que el centrocampista Ermakovich será duda hasta los minutos previos al encuentro. Tras poner a tono el cuerpo, charla técnica en el centro del campo. Y finalmente, antes de cumplirse los 15 minutos que permite la UEFA disfrutar del entrenamiento a los medios de comunicación, se ha podido ver como la plantilla disfrutaba de dos rondos en los que el buen ambiente y la ilusión reinante eran protagonistas.
El balón entraría después en acción, y a buen seguro que Viktor Goncharenko trabajó todos los detalles antes de afrontar el que será el partido más importante de este joven equipo que quiere dar la sorpresa el miércoles noche en el Santiago Bernabéu.