Noticia
16 de septiembre de 2008
Laura Osorio
El Real Madrid no pudo debutar con victoria en la XXV edición del Torneo de la Comunidad al perder ante el Alta Gestión Fuenlabrada en un partido que se decidió en los instantes finales. Los 24 puntos de Antonio Bueno resultaron vitales para el cuadro dirigido por Luis Guil, que termina con un triunfo su participación en el torneo regional. En el Real Madrid el máximo anotador fue el griego Lazaros Papadopoulos, con 13 puntos y 7 rebotes. Pese a la derrota, los blancos mantienen sus opciones de cara a la victoria final. Para ello, los de Plaza tendrán que vencer a MMT Estudiantes por 12 puntos de diferencia.
El Real Madrid abría fuego en el Torneo de la Comunidad de Madrid ante el Alta Gestión Fuenlabrada, que en la primera jornada había perdido su encuentro ante Estudiantes (75-59) y que por tanto, se encontraba ante su última oportunidad de continuar optando a la victoria final. El Real Madrid, sin embargo, debutaba en el torneo regional en esta segunda jornada, y lo hacía después de disputar tres encuentros amistosos que habían demostrado una mejoría visible en el juego del equipo. Aún con las bajas de Raül López, Venson Hamilton y Jeremiah Massey, el cuadro madridista llegaba a la cita dispuesto a llevarse el título por quinto año consecutivo.
Empezó bien el Real Madrid con Llull, Marko Tomas, Hosley, Hervelle y Lazaros sobre la pista. Fue el belga quien asumió en estos primeros minutos la faceta anotadora del equipo, con siete puntos que ponían las primeras diferencias en el marcador (5-12). La defensa de los de Plaza funcionó a la perfección en el inicio, forzando algunos errores del Fuenlabrada que fueron bien aprovechados por los madridistas. Pero la salida de Antonio Bueno en los de Guil sumado a un pequeño bajón del conjunto blanco propiciaron la remontada del cuadro fuenlabreño al término del primer cuarto, que terminó 21-17 a favor de éste.
Tras la charla de Plaza a sus jugadores, el Real Madrid reaccionó y con un parcial de 9-0, volvió a encaramarse de nuevo en el luminoso (21-26), con un buen trabajo de Sergio Llull en la dirección del equipo y con el acierto de Bullock y Lazaros cara a canasta. Pese a ello, Fuenlabrada era dueño del rebote –ofensivo y defensivo-, y eso hizo mucho daño al conjunto blanco, que no lograba hacerse con uno de los aspectos del juego que más suele dominar. Al descanso, el resultado arrojaba un ajustadísimo 38-38.
El tercer acto no fue bueno para el Real Madrid, que sólo anotó ocho puntos y que vio como el Fuenlabrada se iba alejando poco a poco en el marcador gracias sobre todo a los puntos de Bueno (50-45). Pero en el tramo final, el conjunto de Plaza apretó los dientes tratando de remontar un encuentro que se había puesto bastante feo. El trabajo de Mumbrú en defensa resultó clave, además del de Papadopoulos -y Felipe después- en la zona. Así, un tiro de Felipe apretaba las cosas a falta de dos minutos (59-58). Al Fuenlabrada, sin embargo, no le tembló el pulso y terminó llevándose el encuentro desde la línea de tiros libres.
De esta forma, el Real Madrid tendrá que vencer sí o sí a Estudiantes si quiere llevarse el trofeo por quinto año consecutivo. Eso sí, tendrá que hacerlo por doce puntos de diferencia.