Noticia
06 de septiembre de 2008
Realmadrid.com/EFE
La selección española Sub-21 suma y sigue. El equipo que dirige Juan Ramón López Caro ha cogido la directa hacia el Europeo de la categoría. El filial de La Roja se impuso a la selección de Kazajstán por 2-1 y llevó su racha de victorias hasta siete. El equipo español, invicto a falta de un partido para terminar la fase de clasificación, certificó su pase a la siguiente ronda. El Real Madrid estuvo representado en el partido por Miguel Torres y Javi García, que disputaron el partido completo y tuvieron una actuación destacada.
Un gol en propia puerta del defensa kazako Sabalakov, a falta de cinco minutos para el final, supuso el séptimo triunfo de España en el trayecto por la fase previa y la clasificación para la segunda ronda del Europeo sub'21.
El combinado de Juan Ramón López Caro cuenta sus partidos por triunfos. A falta de una jornada para el cierre de la fase inicial, pendiente el duelo casero con Rusia, España tiene hechos los deberes. Se encuentra líder del Grupo 4 con 21 puntos. Diecinueve goles a favor y dos en contra.
La selección española completará su trayecto el próximo martes ante el combinado ruso, perseguidor del cuadro hispano y necesitado del triunfo para alcanzar, como uno de los mejores cuatro segundos, un puesto en las eliminatorias previas a la fase final del Europeo 2009.
El duelo ante Kazajistán fue más áspero de lo esperado. El tanto marcado por Esteban Granero a los 25 minutos de juego, gracias a un lanzamiento de falta directa, aventuró un sosiego que no llegó. España desperdició un puñado de ocasiones claras para sentenciar el choque ante el colista del grupo, que impulsó su ánimo en la segunda parte, cuando Erzat Kembaev aprovechó un error de la zaga del equipo de López Caro y logró el empate.
Fueron los peores momentos para España, que no encontró el rumbo del encuentro para recuperar la ventaja. Sin embargo, el animoso espíritu local puso en algún apuro a los visitantes, que se toparon con la fortuna para poner el choque de cara y sentenciar el triunfo.
Fue a cinco minutos para el final cuando un centro de Raúl García fue mal despejado por un defensa kazako, que introdujo el balón en su propia meta.