Noticia
25 de agosto de 2008
Arancha Díaz
24 de agosto, diez de la noche. Un día para la épica, para el recuerdo y para la diversión. Miles de aficionados respondieron a la llamada de los jugadores tras la derrota en Valencia. El 3-2 de la ida dejaba el partido abierto y para decidirse en el Santiago Bernabéu. El público no falló…ni el equipo tampoco. Noventa minutos de infarto en los que los aficionados vibraron con cada jugada del Real Madrid, saltaron de alegría con cada gol del conjunto blanco – y fueron cuatro- y sobre todo, disfrutaron de una noche en la que el fútbol espectáculo se adueñó del Santiago Bernabéu.
Después de la espectacular remontada, con nueve jugadores sobre el césped, Iturralde González por fín decidió que ya era suficiente. Final del partido, y el Real Madrid campeón de campeones. El himno del Real Madrid sonaba atronador por la megafonía del Santiago Bernabéu mientras los jugadores, exhaustos por el esfuerzo, caían rendidos sobre el verde. Van Nistelrooy se tiraba sobre Robben que, tumbado en el suelo, con los brazos y las piernas abiertas, gritaba de alegría. Pepe y Ramos bailaban en el círculo central, mientras que Casillas y Raúl se fundían en un gran abrazo. El espíritu de las grandes remontadas, el que dio la Liga en Pamplona la pasada campaña, había vuelto.
Un gran círculo con los veinticinco jugadores del Real Madrid abrazados simbolizaba la emoción que se vivió durante todo el encuentro. Fue el preludio de una fiesta que no quería terminar y que es el comienzo de una temporada que pinta muy bien. Raúl, capitán del equipo de la épica, encabezó una vez más a un equipo que se ha ganado en los dos partidos levantar la Supercopa. El ‘7’ del Real Madrid fue el primero en llegar al Palco de Honor para recibir el primer título de la temporada: la Supercopa de España de manos del presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Ramón Calderón, emocionado y orgulloso, abrazaba con cariño a cada uno de sus chicos, y es que el presidente, como un aficionado más, disfrutó del partidazo.
Con la Copa en la mano llegó el momento de la vuelta de honor. Todos los jugadores, incluidos Gago y Marcelo que ya han vuelto de su participación en los Juegos Olímpicos, celebraron el primero de los cuatro títulos que el Real Madrid se planteaba como objetivo esta campaña. La afición festejó este primer triunfo con alegría pero sin despegar los pies del suelo. La temporada no ha hecho más empezar, y todavía quedan muchos meses de esfuerzo y trabajo para obtener la recompensa. Ahora toca disfrutar de este primer éxito pero a partir del lunes, toca pensar en el Deportivo de la Coruña, primer rival en la Liga (domingo 31, 21:00 horas)