Noticia
11 de agosto de 2008
Manuel Díaz
El 18 de mayo de 1960 pasó a la historia como el día en el que el Real Madrid y el Eintracht de Frankfurt se enfrentaron en la mejor final de Copa de Europa que se recuerda hasta la fecha. El conjunto blanco se coronó en el estadio de Hampden Park, en Glasgow, campeón de Europa por quinta vez consecutiva tras golear sin piedad a los alemanes por 7-3. Esa fue la primera y única vez que el conjunto germano llegó a alcanzar la final de la máxima competición continental a nivel de clubes.
Los orígenes del Eintracht de Frankfurt se remontan hasta el 8 de marzo de 1899 al fundarse el Frankfurter Fußball-Club Viktoria, que más tarde se uniría al Frankfurter Fußball-Club Kickers para formar en mayo de 1911 el Frankfurter FV. La I Guerra Mundial de 1914 provocó que gran parte de los integrantes del equipo fueran enviados al frente de combate y, desgraciadamente, pocos volvieron para jugar otra vez junto a sus compañeros. Ya en 1946, tras la II Guerra Mundial, fue formado el SG Eintracht, nombre con el que conocemos hoy en día a este club deportivo.
Sus grandes logros
A lo largo de los años 20 y 30 el conjunto germano consiguió un gran número de campeonatos locales y regionales, pero no fue capaz de hacer nada importante a nivel nacional hasta 1959. Ese año consiguieron su mayor logro, que no fue otro que alzarse con la copa de campeón de Alemania, su primer y único título liguero. Pero fue al año siguiente cuando casi entraron en la historia por la puerta grande convirtiéndose en el primer equipo alemán en meterse en una final de Copa de Europa tras un torneo espléndido, pero cayeron goleados ante el Real Madrid de Di Stéfano, Puskas y compañía.
Un partido que quedará para siempre en los anales de la historia como ‘la mejor final de todos los tiempos’. Por algún motivo, los ingleses la repiten por televisión todos los años y la prensa escocesa rindió admiración eterna al Real Madrid por la hora y media de magia y excelencia que el rey de Europa protagonizó aquel 18 de mayo de 1960. Ese 7-3 al Eintracht será irrepetible, tanto como la doble hazaña de Puskas (4 goles) y Di Stéfano (3).
En su palmarés, además de la Liga de 1959 y de los campeonatos regionales anteriores, destacan sus 4 Copas de Alemania conseguidas en los años 70 y 80, 1 Copa Intertoto de la UEFA en 1967, 1 Copa de la UEFA en 1980 y 1 Copa Fuji en 1992. Su último logro fue un primer puesto en la Segunda División de la Bundesliga en 1998.
La Bundesliga fue creada en 1963 y el Eintracht fue uno de los 16 equipos invitados a jugarla en el año inaugural. Hasta 1996, año en el que bajó a la Segunda División alemana, se había mantenido siempre en la máxima categoría del fútbol germano. Y es a partir de ese instante cuando alterna la Bundesliga con la división de plata.
Una mezcla de veteranía y juventud
No es un equipo goleador, más bien es un conjunto especializado en defender bien su portería y explotar el contraataque imprimiendo una gran velocidad a su juego. Dentro del entramado defensivo, Galindo, Chris, Ochs y Marco Russ impresionaron la temporada pasada por su gran rendimiento, destacando la calidad del joven Russ, que a punto estuvo de ir convocado con la selección nacional de Alemania a la Eurocopa de Austria y Suiza. En el centro del campo, hombres como Fink, Inamoto o el brasileño Caio se han hecho importantes dentro del grupo, pero son los dos capitanes, el defensa Spycher y el delantero griego Amanatidis, los verdaderos pilares del equipo.
El punto negativo que tenía la plantilla era la escasez de delanteros tras la venta de tres de ellos a finales del pasado mes de enero debido a los problemas económicos que atraviesa el club. Ahora, en dicha posición, cuentan con el capitán y máximo goleador del equipo la temporada pasada con 11 goles, Amanatidis, el checo Martin Fenin, del que se esperan muchas cosas este año tras media temporada desafortunado de cara al gol, Marcel Heller, y el nuevo fichaje, el griego Nikos Liberopoulos.
El Eintracht de Frankfurt, noveno clasificado la pasada temporada, debutará en la Bundesliga en su propio terreno de juego (Commerzbank-Arena) ante el Hertha BSC Berlín el 17 de agosto. Por ello empezaron su preparación a principios de julio, hicieron gran parte de su pretemporada en Austria, y llevan ya 10 partidos jugados, entre los que destacan los duelos ante el Wigan Athletic y el Palermo italiano. De todos ellos, han ganado 7, empatado 2 y perdido uno ante el FC Astoria Walldorf alemán.