Noticia
02 de agosto de 2008
Alberto Navarro
A pesar de ser tan sólo la segunda edición, el Emitares Cup se ha convertido en un torneo de prestigio. Con un cartel de lujo y con el reclamo de que cada gol cuenta, Londres se viste de gala para el debut del conjunto blanco en este Trofeo que apadrina el Arsenal. Dos partidos separan a los madridistas de levantar la ‘taza esterlina de plata’: el primero será ante el Hamburgo alemán y el segundo ante el Arsenal en un encuentro que suscita un interés inusitado, no en vano las localidades se agotaron meses atrás.
Con la enfermería vacía y toda la ilusión que supone comenzar una temporada que puede resultar inolvidable llega el Real Madrid a la capital de Inglaterra. Su primer rival será el Hamburgo, un conjunto alemán que tratará de poner en aprietos al vigente Campeón de Liga en el primer test serio de la pretemporada.
El conjunto alemán llega al Emirates stadium mucho más rodado que el Real Madrid, no en vano, a mediados de agosto comienza un campeonato doméstico que el equipo que en la actualidad entrena Martin Jol, ex entrenador del Totenham, ha levantado en seis ocasiones. A día de hoy ya han disputado cinco encuentros de pretemporada obteniendo la victoria en cuatro de ellos, mientras que los blancos sólo han tenido la posibilidad de jugar en Austria ante el Lask Linz (2-3).
Parece que Schuster no hará jugar a los internacionales que disputaron la final de la Eurocopa. Casillas, Ramos, De la Red y Metzelder fueron los últimos en llegar y su estado físico aún no es óptimo para pisar el césped del estadio del Arsenal. Robinho y Pepe, por el contrario, podrían disfrutar sus primeros minutos con la camiseta del Real Madrid en esta pretemporada tras superar ambos sendas lesiones que les impidieron disputar el anterior encuentro en tierras austriacas.
Pero la Emirates Cup es distinta a cualquier otro torneo estival. Dejando atrás el incomparable marco que suscita jugar en uno de los más modernos estadios de Europa, su interés reside en que cada gol anotado supone sumar un punto más en el casillero particular, además de los habituales por cada victoria (3 puntos) y por cada empate (1 punto).
El Real Madrid intentará, por tanto, llevar a sus vitrinas un torneo que disputa por primera vez. El Hamburgo, por el contrario, aspirará a poner en peligro este complicado objetivo.