Noticia
31 de julio de 2008
Arancha Díaz (Enviada especial a Irdning)
Un equipo es más que 25 jugadores. Detrás de los futbolistas hay un enorme grupo de profesionales que día a día contribuyen a que el trabajo del Real Madrid salga a la perfección. Cuerpo técnico, fisios, preparadores físicos, médicos, seguridad, departamento de prensa, y por supuesto, los utilleros. El Real Madrid tiene cuatro y forman parte de la plantilla. Realmadrid.com acerca a los aficionados madridistas el trabajo que desarrollan los utilleros del equipo madridista durante una pretemporada.
Detrás de un gran equipo como el Real Madrid hay otros equipos. Técnicos, médicos, preparadores físicos, prensa, y por supuesto, utilleros. Forman parte de la plantilla y son casi como de la familia. No sólo son una parte imprescindible en el staff sino que además viven los éxitos y los fracasos con la misma intensidad que lo hace el resto de la plantilla. Manuel Fernández Galisteo Turu (33 años en el Real Madrid), Manuel Ortega Manolín (19 años en el Club), Jorge Casabella (24 años en el Club) y Javier García Casero (10 años en el Real Madrid) son los cuatro utilleros que desde hace muchos años acompañan al Real Madrid en cada desplazamiento, en cada entrenamiento, en su día a día.
Y si importante es su labor a diario, lo es aún más en una pretemporada tan larga como la que está a punto de finalizar. Diez días de trabajo intenso en Austria, y tres más en Londres hace que los utilleros tengan que montar un operativo de grandes dimensiones para desplazarse hasta Irdning. “Quince días antes empezamos a preparar el material”, nos explica Manuel Ortega “Manolín”, “traemos unas 120 bolsas de ropa, material de gimnasio y de entrenamiento, ropa para jugar, todo lo que podemos llegar a necesitar”, nos explica. “Este año todo ha llegado a Austria en un camión”, nos cuenta, “hay que traer ropa de verano y de invierno, chandals para entrenar y para el día de partido, ropa de concentración para cincuenta personas, botas, zapatillas para correr, petos…son casi tres mil kilos de material el que hay que desplazar”.
Sus días de concentración son muy similares a los de los futbolistas. Madrugar y llegar corriendo al campo de entrenamiento, “hay que preparar el entrenamiento y organizar el material”, nos explica Manolín, “inflamos los balones, colocamos las picas, las vallas, los conos, montamos las porterías, todo lo que haga falta. Después del entrenamiento, hay que recoger y llevar la ropa a la lavandería”.
UNA GRAN FAMILIA
Pero los utilleros son algo más que empleados del Real Madrid. Los cuatro forman parte de la familia del vestuario blanco. Los jugadores les consideran uno más de la plantilla porque colocan su ropa, y están en contacto con su principal herramienta de trabajo: las botas de fútbol. Pero además, son una parte fundamental en la estructura del equipo. “Es un trabajo importante porque no se nos puede olvidar nada”, nos cuenta Javier García, “hay que tenerlo todo preparado”.
Estar al lado de jugadores de la talla de Raúl, Zidane o Figo, Robben, Cannavaro es sólo de privilegiados, “al principio te impone, pero luego te acostumbras”, explica Javi, “pasamos más horas con ellos que con nuestras familias, sobre todo en pretemporada”. A la hora de celebrar un título o de lamentarse de una derrota, son uno más de la plantilla, “lo vives igual que ellos, te alegras cuando ganan y te apenas cuando no, te hacen sentir uno más de la plantilla”.
DIANA DE LAS BROMAS
Termina el entrenamiento y desde dentro del vestuario se escuchan carcajadas. Alguien ha derramado una nevera llena de agua helada encima de Manolín. No es la primera vez, y él sabe que no será la última, pero su mirada dice que no le importa. Se divierte con la plantilla, lleva 19 años en el Club y forma parte del equipo. “Ya me vengaré”, dice chorreando agua. Pero no lo hace porque sabe que las bromas van a seguir diariamente. Manuel Fernández Galisteo, Turu, es el maestro. Lleva 33 años unido al Real Madrid y sabe que un utillero es más que la persona que pone la ropa en el vestuario. Lo mismo que Jorge Casabella, que lleva 24 años ligado al primer equipo del Real Madrid.
Son muchas temporadas unidos al Real Madrid. Disfrutando y sufriendo con los partidos, conociendo futbolistas, viajando, haciendo maletas y colocando entrenamientos. No quieren aparecer por separado, siempre juntos, porque forman un equipo. Más que un equipo. Forman una familia.