Han pasado once años desde que
Antonio Adán ingresó en las filas del Real Madrid. Más de una década después, el capitán del
Castilla se ha convertido en un clásico de las categorías inferiores blancas y de todas las selecciones nacionales excepto la absoluta. Tras superar una grave lesión que le tuvo media temporada alejado de los terrenos de juego, el madrileño se encuentra totalmente recuperado. Una operación que le ha convertido en un jugador “más maduro” y una experiencia de la que ha “aprendido mucho”.