Noticia
27 de julio de 2008
Arancha Díaz (Irdning, Austria)
A tan sólo ocho horas de que dé comienzo el partido ante el Lask Linz, el Real Madrid completó una última sesión de entrenamiento en el estadio de ATV Irdning. Tras media hora de trabajo con balón en el campo principal, los blancos se pasaron al campo anexo para continuar con una sesión táctica para ensayar los últimos detalles para el encuentro de la tarde del domingo (19:08 horas).
Después de una intensa semana de trabajo en Austria, y otra en El Algarve, el Real Madrid está a punto de hacer su primera prueba de la pretemporada ante el Lask Linz. Cuatro hombres se perderán el partido. Cannavaro, que sigue con su recuperación de la operación de tobillo izquierdo, Robinho, que continúa realizando trabajo específico para superar los problemas de osteopatía de pubis. Soldado y Pepe, tampoco estarán entre los jugadores que participen en el primer amistoso de la pretemporada.
Para ir entrando en faena los futbolistas del equipo blanco comenzaron con un suave calentamiento para después comenzar con el balón. En rondos, y como viene siendo habitual en las últimas sesiones, los jugadores calentaron las piernas y afinaron su calidad antes de comenzar a jugar.
Ensayo táctico
Después del rondo llegó el momento de hacer un aparte y, en el campo anexo, Bernd Schuster dio las últimas instrucciones tácticas antes del encuentro. Viendo el entrenamiento de la jornada del sábado, podría plantear un once muy similar al que formó durante gran parte de la pasada campaña con Dudek bajo palos, con una posible defensa con Salgado, Heinze, Javi García y Torres; Sneijder, Gago, Diarra y Robben, cayendo hacia la derecha, y Raúl y Van Nistelrooy en punta. Sin embargo, Schuster tendrá la posibilidad de realizar hasta siete cambios con lo que está prácticamente garantizado que todos los futbolistas puedan participar en el encuentro.