Noticia
17 de julio de 2008
Álvaro Velasco
Rock en el Santiago Bernabéu. Una cita diferente. Bruce Springsteen y The E Street Band ofrecieron el segundo concierto en España de su gira. Un éxito. El estadio congregó a decenas de miles de aficionados que vibraron con una excitante velada de excelente música. Y en un recinto grandioso, lleno a rebosar. Una noche mágica que pasa a engrosar la nómina de grandes noches vividas en el estadio. Y las que quedan. Bruce Springsteen ofreció un recital magnífico y superó sobradamente las más altas expectativas. Nadie olvidará el concierto. No olvidarán que lo vivieron en el Santiago Bernabéu.
Resultaba extraño. Los aledaños del Santiago Bernabéu, a rebosar. Decenas de miles de personas merodeaban buscando su localidad. Y ni una sola bufanda, ni una sola trompeta. Esta vez los aficionados no vestían camisetas del Real Madrid. Iban ataviados con cinturones de tachuelas y camisetas negras. Los futboleros dejaban paso a los rockeros, y los futbolistas a Bruce Springsteen, auténtica estrella de la velada. Acompañado, arropado, de su inseparable E Street Band.
Poco a poco las gradas se iban poblando. Por primera vez en muchos años, el coso del estadio era ocupado por miles de personas. Según iba anocheciendo, el respetable se iba animando. Los minutos de espera se hacían horas ante la inminente presencia del Artista. El Bernabéu hacía la ola. ‘Bruce, Bruce’, coreaba. Un recinto en el que se instaló para la ocasión un gigante escenario, con dos enormes pantallas de televisión. Unas tablas sin demasiados lujos que el cantante llenó sin necesidad de adornos.
La entrada en escena fue colosal. El sonido, limpio, la acústica, maravillosa. Springsteen enorme. A diferencia de muchos otros grupos, los conciertos del norteamericano son un mundo. Ninguno es igual. No afronta las giras con una lista cerrada de canciones. Pocas horas del comienzo de cada cita, Bruce y su banda acuerdan las canciones que ofrecerán esa noche. Y no son pocas, ya que sus actuaciones rozan las tres horas. Los bises improvisados según las sensaciones de cada noche. Distinto a los demás. Colosal.
El Santiago Bernabéu desprende magia
Hacía mucho que no se vivía una cita musical de tal magnitud en el estadio. Antes, otros ilustres lo habían llenado. U2 o Julio Iglesias lo hicieron. Hace muchos años. Pocos artistas son capaces de congregar a tantos miles de fanáticos. Springsteen fue capaz. Resultaba impresionante ver el estadio lleno de gente para ver tocar a un grupo de música. Fans de todas las edades, desde los más pequeños, hasta sexagenarios, entregados al rock sureño que envolvía Concha Espina. Quizá una imagen de televisión engañe, ya que es difícil explicar la magia que de la que se llenó el estadio más emblemático del mundo. Otra cita para recordar en un recinto que desprende historia de cada centímetro de suelo.
Cristina Rodríguez vino desde Torremolinos (Málaga) expresamente para ver el concierto. En sus ojos se intuía una enorme ilusión por una experiencia cuanto menos, distinta. “Sigo a Springsteen desde que era una niña. A mis padres les encanta el rock y yo siempre he sido muy rockera. Pero lo que no podía imaginar era que el estadio fuera tan impresionante. No me gusta el fútbol. Nunca había estado en el Bernabéu. Pero estoy emocionada, muy emocionada. Es increíble”. Las palabras de Cristina eran tan sólo una muestra de lo que comentaban antes del concierto los aficionados reunidos. Muchos de ellos ya conocían el estadio, pero para la mayoría era la primera vez. Una primera vez que no serán capaces de olvidar. Bruce Springsteen triunfó en el Santiago Bernabéu.