Noticia
16 de julio de 2008
Álvaro Velasco
El domingo 27 de julio es especial. Tenía que ser un domingo, el día del fútbol. Ese día el Real Madrid volverá a saltar a un terreno de juego para disputar su primer encuentro amistoso de la temporada 2008/09. En el Linzer Stadion y con el Lask Linz como rival. Será la primera prueba de un equipo que llevará ya una semana de intenso trabajo físico en Austria. El rival de los blancos juega en la Primera División de su país en la que quedó sexto el último curso.
El rival del Real Madrid fue fundado en 1899 dentro de un club de atletismo por el austriaco Albert Siems. Tras varios campeonatos amateurs en los años 20 y 30, comienzan una nueva etapa con el profesionalismo. En 1950 llega a la Primera División, o Bundesliga, austriaca. Una década después llega su época dorada. En 1965 gana la Liga y la Copa de su país, siendo el primer equipo no vienés en ganar el campeonato liguero. Una época de éxitos efímera, ya que en los 70 pierde la categoría.
A partir de ahí se convierte en un equipo ‘ascensor’, alternando épocas en las dos máximas categorías. Tras volver a ascender a la Bundesliga en 2007, el equipo quedó en sexta posición la temporada 2007/08. En Europa ha disputado una Recopa y una Copa de Europa en los 60, en las que no pasó de la primera fase y varias rondas previas de la Copa de la UEFA y la Intertoto, competición de la que fue finalista en 1996.