Noticia
04 de julio de 2008
Realmadrid.com
Nadie duda que es un número uno, tanto como jugador y como persona. Iker Casillas, en una entrevista en el Diario Marca, confesó que no tiene duda de que acabará su vida deportiva en el Real Madrid. Meses antes de que España ganase la Euro, ya tenía el objetivo en su cabeza. El Balón de Oro es la siguiente parada.
A este paso le van a poner una calle… Dígame dónde.
(Risas) ¡Oye, que eso de las calles en teoría es para gente que ya no está! Bueno, en Móstoles y que sea discreta, porque a mí me gusta la discreción.
Como tiene las manos aseguradas se lo puedo preguntar. ¿Pondría la mano en el fuego de que acabará su carrera en el Real Madrid?
Sí, sin ninguna duda, pero también te digo que al final de mi carrera, cuando me vaya del Madrid, si me gustaría irme fuera, por ejemplo en la Liga de Estados Unidos, por el país, por su algún día tengo un hijo que aprenda también el inglés.
Deme alguna una pista para saber si usted está cómodo durante un partido.
Cuando me veas hablar mucho, malo. Eso es que estoy nervioso, que no sé ubicarme, que hablo por hacer algo. Si estoy callado es que estoy muy metido en el partido.
Cuando sale esa mano milagro, cuando ha hecho una parada asombrosa, ¿ha entrado en el vestuario preguntándose como narices lo ha hecho?
Muchas veces. En ocasiones te la tiran a medio metro y la despejas con la oreja o lanzan desde 40 metros y según la ves dices: “La voy a liar gorda”. Lo que sí te digo es que lo que no me gusta es llegar al vestuario y que me adulen, me da vergüenza, sobre todo si está mi compañero portero al lado. A mí no me gusta.
A un meta se le supone coraje.
A lo mejor en la vida peco de ser un poquito cobarde en algunas cosas, con las decisiones finales. Me cuesta. Soy muy veleta. Aunque yo tenga mis ideas, me dejo llevar por no hacer mal a nadie.
Si hubiera seguido con los estudios, ¿dónde podrá estar?
Pensaba en estudiar Empresariales. También hubiera podido ser policia, porque mi primo lo era y como andaba siempre con él, también lo pensé.
Nunca fue muy coqueto. ¿Ya aprendió a combinar los zapatos con el cinturón?
Sí, sí y los calcetines… negros, ya he entendido que los blancos sólo hay que llevarlos con el chándal, que si no parece que llevas escayolas en los tobillos.
Las grades discusiones de fútbol, ¿con su padre?
Ahora menos porque no vivo con ellos, vivo solo, pero cuando nos vemos y le dejo un hueco… mete siempre una puntilla.
¿Qué es más difícil: que le den el Balón de Oro o que la selección gane la Eurocopa?
Que me den el Balón de Oro.
¿Cuál es el estadio más bonito en el que ha jugado?
El Bernabéu. Pero con la sub-15 juegue en el viejo Wembley.