El recorrido desde el Aeropuerto de Barajas hasta la ciudad de Madrid fue apoteósico. En cada puente, cada rotonda, en cada carretera, se agolpaban cientos de aficionados jaleando a los campeones españoles. Un vendaval rojo de alegría. Unos jugadores que devolvían con la misma ilusión que los aficionados los vítores y proclamas a la roja. Pasando desde la carretera de Barcelona por Arturo Soria, la Avenida de América, María de Molina, hasta llegar a la Castellana. Ramos e Iker parecían desbordantes mientras pasaban a pocos metros del Santiago Bernabéu. El objetivo: Plaza de Colón.
No dispones del plugin de FLASH necesario para visualizar correctamente el contenido. Descárgate ADOBE FLASH PLAYER