Noticia
26 de junio de 2008
Alberto Navarro
España jugará la final de la Eurocopa. Los goles de Xavi, Güiza y Silva ponen al conjunto nacional a sólo un paso de ganar su segundo campeonato europeo de selecciones. Iker Casillas fue un seguro bajo palos y las subidas por la banda de Sergio Ramos fueron un constante peligro para la defensa rusa. Nos espera Alemania, nos espera Metzelder en su final soñada.
Rusia saltó al terreno de juego dispuesto a demostrar a los 50.000 aficionados que se congregaban en las gradas del Ernst Happel Stadium de Viena que querían cambiar de principio a fin el guión mostrado en el encuentro que ambos conjuntos disputaron en esta Eurocopa. Las instrucciones de Hiddink eran claras, mantener el esférico en los pies el mayor tiempo posible para, de esta forma, trastocar los planes de España que se basaban precisamente en eso, en crecer siempre con el balón en los pies.
Fueron cinco minutos de espejismo ya que pasado ese tiempo, España volvió a dominar en el partido a base del toque constante para lograr el objetivo. Sergio Ramos se mostró muy activo durante toda la primera mitad, sus constantes galopados crearon siempre peligro en el área rusa. Andrei Arshavin, la estrella del equipo que ejercía esta vez como local, no encontraba el juego con el que deslumbró a Europa días atrás en la eliminatoria ante Holanda. Fue precisamente Sergio Ramos quien le robó elegantemente el esférico en el centro del campo para montar un peligroso contraataque que terminó en saque de esquina. En dicho corner, el propio defensa de Camas estuvo cerca de encontrar portería tras lanzarse en plancha a rematar de cabeza. Aunque la ocasión más clara para España estuvo en los pies de Torres, su remate, tras revolverse en el área, terminó en las manos del portero Igor Akinfeev.
El encuentro empezaba a ganar en intensidad y el balón pasaba de un área a otra sin apenas pasar por el centro del campo. Fue en ese momento cuando Roman Pavlyuchenko originó la jugada de mayor peligro ruso. Su remate desde la frontal del área fue detenido con una estirada magistral por Iker Casillas, aunque el colegiado no decretase saque de esquina. Una falta posterior botada por Villa originó la lesión del delantero asturiano.
La lesión de Villa obligó a Luis Aragonés a realizar el primer cambio del partido. Cesc Fábregas salió en su lugar mediado el primer acto. Pavlyuchenko seguía haciendo de las suyas, pero sus remates siempre encontraban el mismo final, las manos de un inspiradísimo Iker Casillas. El canterano blanco fue, junto a Ramos, uno de los futbolistas más destacados de ‘la roja’. El de Camas estaba especialmente motivado ante Rusia queriendo demostrar que su actuación en los encuentros anteriores no fue más que un mero espejismo. Subía por la banda y rápidamente bajaba para recuperar su sitio. Una jugada iniciada por David Silva y llevada hasta la banda diestra volvía a demostrar la valía de Ramos. El defensa del Real Madrid llegaba a línea de fondo y en vez de centrar realiza un magistral recorte para posteriormente rematar a puerta, su disparo con la zurda se marcha ligeramente desviado.
Ya en el segundo acto fue de nuevo Ramos quien demostraba que iba a luchar hasta la extenuación para llegar a la final de la Eurocopa. Su esfuerzo físico era constante y su merecido premio llegó cuando con apenas cinco minutos en el césped, un centro suyo terminó en los pies de Iniesta, quien tras una gran jugada personal regala el primer gol de partido a Xavi. El remate en plancha del centrocampista catalán cambiaba el partido ya que ahora era España quien podía especular con el resultado y jugar a la contra.
Pero lejos de dar la espalda al esférico, España seguía jugando de la forma que le posibilitó llegar hasta este partido. Llegaron los mejores momentos del equipo nacional tocando el balón en corto, sin complicaciones, pisando el área rival a base de tesón y paciencia. Mediada la segunda mitad Güiza y Xabi Alonso sustituyeron a Torres y a Xavi. Fue precisamente el delantero jerezano quien sentenció el encuentro en una jugada iniciada por Ramos y a la que Cesc puso la pincelada de calidad para que el propio Güiza pusiese el punto final a dicha obra de arte. Pero aún faltaba la última, firmada por Silva quien llevo a la red un perfecto contraataque del conjunto nacional. España ya está en la final, nos espera Alemania, nos espera Metzelder.