Noticia
22 de junio de 2008
Laura Osorio
En el duelo de los dos mejores porteros del mundo, Iker Casillas le ganó la partida al italiano Gianlugi Buffon. El portero del Real Madrid, que ya durante el partido realizó varias paradas de mérito, se convirtió en el héroe de la noche al parar dos lanzamientos en la tanda de penaltis tras llegar a la suerte última con empate a cero en el marcador. Casillas devolvía a España lo que la historia le había arrebatado en tantas ocasiones. La Selección ya está en semifinales, donde se enfrentará a Rusia por un puesto en la gran final. Pero eso será el próximo jueves. Ahora, España entera celebra el triunfo de la selección en unos cuartos que ya han dejado de ser malditos.
A las 20:45 horas, el país se paralizaba para empujar a La Roja hacia las semifinales de la Eurocopa. El aliento de millones de españoles se trasladaba hasta el estadio Ernst Happel de Viena, donde los hombres de Luís Aragonés se enfrentaban a Italia y a su propia historia, aquella que rezaba que España no pasaba de cuartos de final de una Eurocopa desde hacía veinticuatro años.
Pero esta selección nacional había ilusionado a todos los aficionados en la primera fase del torneo y ahora tocaba refrendar su superioridad ante los actuales campeones del mundo. Con el once titular de los dos primeros partidos, España saltó al césped dispuesto a llevar la iniciativa del juego. Villa y Fernando Torres llevaban el peso ofensivo de La Roja, con un Silva que se mostró de lo más activo durante todo el encuentro.
En Italia era Cassano el que más peligro llevaba para su equipo. Desde la banda izquierda, el ex madridista buscaba una y otra vez al gigante Luca Toni, que estuvo perfectamente marcado por los centrales españoles. Silva estuvo a punto de sorprender a Buffon con un disparo ajustado al palo en el 31’, pero el guardameta italiano deshizo la mejor oportunidad de los de Luís en la primera mitad.
Tras el descanso, Italia se estiró más sobre el campo y el partido entró en un toma y daca entre los dos equipos. Antes de ser sustituido, Fernando Torres gozó de una clara ocasión al controlar un balón y ponerlo en boca de gol para la entrada de Villa, pero Chiellini se cruzó en la trayectoria del esférico para desesperación del delantero español.
El combinado azzurro también pudo adelantarse con una jugada enmarañada dentro del área de Iker Casillas, que despejó en última instancia un tiro de Camoranesi que los italianos ya cantaban como gol. Las dos selecciones estaban volcadas pero el trabajo defensivo de ambas era impecable. Un tiro lejano de Senna y otro de Silva fueron las últimas acciones del encuentro en sus noventa minutos.
En la prórroga, a España se le vio cansada y físicamente algo débil. Sólo Cesc, Cazorla y Güiza, que entraron en la segunda parte, parecían tener frescura sobre el césped. El jugador del Villarreal tuvo el partido en sus botas en el último minuto de la prórroga, pero su disparo salió desviado y el cuarto semifinalista del torneo iba a decidirse en la suerte de los penaltis.
El Ernst Happel de Viena era un puño de nervios y España se encomendaba a “San Casillas” en unos penaltis que siempre habían sido contrarios a la suerte de La Roja. Pero la historia de este país estaba en las manos del mejor guardameta del mundo, que detuvo dos penas máximas a De Rossi y Di Natale y dejaba el pase a semifinales a tiro de piedra. Cesc sólo tuvo que refrendar la clasificación con un lanzamiento perfecto que se colaba en las redes de Buffon. España pasaba de cuartos (4-2) dejando atrás a una de sus bestias negras. Casillas se convertía en el héroe de la noche y en el héroe de España, que durante los próximas días celebrará este bonito triunfo ante Italia que permite seguir soñando...