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20 de junio de 2008
Arancha Díaz
Aterrizó en Santander a finales de 2005 procedente de Newell's Old Boys con destino Santander. Con sólo 19 años y 13 partidos jugados en la Primera División argentina, Ezequiel Garay era una incógnita. Sin embargo, su rendimiento el la Liga Española fue toda una sorpresa. No sólo se destapó como gran defensa, sino como un zaguero goleador. Ahora pertenece al Real Madrid, aunque permanecerá una temporada más en Santander, donde seguirá creciendo y aprendiendo hasta llegar al Real Madrid en el futuro.
“Cuando llegué a las categorías inferiores de Newell’s Old Boys me pusieron de defensor, y ya nunca salí del fondo”. Estas palabras de Ezequiel Garay desvelan uno de los secretos del primer fichaje del Real Madrid 08-09. El Negro, como le apodan en Argentina, comenzó jugando de delantero en las categorías inferiores del equipo rojinegro. Su presencia física con 1,89 de altura, enseguida le convirtió en una de las grandes promesas del fútbol argentino. Destacaba por su seguridad en el anticipo, su clara y limpia salida, y la capacidad de despeje de cabeza en las dos áreas. Además, Garay tiene una característica más que le convierte en goleador: es un excelente ejecutor a balón parado.
Destaca por su seguridad en el anticipo, la capacidad de despeje y su olfato goleadorUn defensa goleador
Poco a poco fue ascendiendo dentro de las categorías inferiores de Newell’s Old Boys, madurando como jugador y persona. Una de las fechas que marcaron el principio de su carrera futbolística fue sin duda cuando, con 17 años, Hugo Tocalli, le permitió vestirse la albiceleste. Ezequiel Garay debutaba con la selección argentina Sub 17 en el Mundial que se disputó en Finlandia. Un torneo en el que no sólo se destapó como un excelente defensa, disputando todos los partidos como titular, sino que además aportó dos goles.
El Mundial juvenil le abrió las puertas para cumplir uno de sus mayores sueños: debutar en Primera División. Con tan sólo 18 años iba a tener la oportunidad de pisar el césped del Coloso, estadio de Newell’s Old Boys, ante 42.000 personas que esperaban una victoria ante Gimnasia y Esgrima La Plata. Días después de estrenarse con su equipo, se proclamaba campeón del Torneo Apertura. Fue sin duda el debut soñado.
El Mundial Sub 20 le abrió las puertas para su llegada a EspañaAl año siguiente, en 2005, Garay ya era uno de los mejores jugadores jóvenes argentinos. De nuevo este año iba a ser prometedor. Con un Mundial por delante y muchos rumores acerca de su futuro. La primera alegría de la temporada le llegó en forma de Copa del Mundo. Junto a una selección de oro formada por Fernando Gago, Lionel Messi, Sergio Agüero o Oscar Ustari, Ezequiel Garay se proclamó campeón del Mundial Sub 20 en Holanda. En cuartos de final se deshizo de España (3-1), en semifinales de Brasil (1-2) y en la final se impuso a Nigeria (1-2).
Cruzar el charco tras el Mundial
Sus días en Argentina estaban contados gracias a su buen hacer sobre el terreno de juego. En el mes de noviembre, Garay cumplió otro de sus sueños. Titular indiscutible con Newell’s Old Boys, el Negro anotó el gol de la victoria en el derbi ante Rosario en uno de los días que jamás podrá olvidar. Pocos días después, el Racing llamaba a su puerta y le ponía rumbo a España, donde iba a continuar su carrera meteórica.
En su segunda temporada consiguió anotar nueve golesSus padres, sus hermanos y su novia, acompañaron a Garay en una aventura que iba a comenzar en Santander. Aunque sólo había disputado trece partidos en Primera División, su futuro era más que prometedor, como se demostró en su primera temporada como racinguista. Jugó siete partidos completos de los últimos catorce, y aceleró su adaptación al fútbol español, más rápido que el argentino. La adaptación llegó antes de lo esperado, y terminó la temporada 2006-2007 con 30 partidos como titular. Pero el dato más espectacular de su primera temporada completa en España fue que consiguió nueve goles, una cifra inusual para un zaguero. Precisamente su primer gol en la Liga Española lo consiguió en el Santiago Bernabéu, ante el Real Madrid de tiro libre. En el partido de vuelta en Santander, Garay repetía hazaña, y conseguía anotar otros dos goles al Real Madrid.
Garay sigue trabajando para volver a la SelecciónVestir la albiceleste: un sueño
Su primera gran temporada en España no pasó inadvertida para nadie, y Alfio Basile empezó a tenerle en cuenta para los planes de la Selección Argentina. La albiceleste completó una gira en mayo de 2007, previa a la Copa América en la que tendría que haber estado Ezequiel Garay, pero una inoportuna lesión en su rodilla derecha lo dejó fuera. No se rindió y siguió trabajando para tener de nuevo la oportunidad de vestir la camiseta de Argentina. El 23 de agosto de 2007 lo lograba, en un amistoso ante Noruega.
Con Roberto Ayala como modelo a seguir, Ezequiel Garay se esfuerza por perfeccionar su juego aéreo, la salida con el balón jugada y su presencia y autoridad dentro del terreno de juego. Garay tiene muy presente sus orígenes y está dispuesto a no olvidar lo que le ha costado llegar hasta donde está. Sus padres le inculcaron la importancia de trabajar en el negocio familiar, y por eso, desde pequeño y durante las vacaciones, repartía mayonesa y queso por los restaurantes.
El Real Madrid, un reto
Sólo tiene 22 años y tiene muy claro que su futuro pasa aprovechar las oportunidades. Aún le falta mucho por recorrer y aprender, día a día va mejorando lo que le ha hecho llegar al Real Madrid. Será blanco para las próximas seis temporadas convirtiéndose así en una garantía de futuro para la zaga madridista.