Noticia
19 de junio de 2008
Carlos Cristóbal
Aquello de “al fútbol juegan once contra once y terminan ganando los alemanes” volvió a verse en el estadio St. Jacob Park de Basilea. El equipo germano, que llegaba a los cuartos de final tras sufrir mucho, afrontaba el partido de cuartos de final contra Portugal como víctima. Sin embargo, cuando se trata de Alemania nunca se puede utilizar la palabra víctima porque es capaz de matar los partidos en cualquier momento. Finalmente, Metzelder se llevó el duelo de madridistas frente a Pepe, pero lo cierto es que los dos jugadores del Real Madrid jugaron un partido muy serio y en el que demostraron estar entre los mejores defensores del panorama futbolístico.
El “rodillo alemán” apareció en el momento más importante, cuando se deciden las competiciones. El conjunto teutón, sin su seleccionador en el banquillo por sanción, salió al campo enchufado desde el primer minuto y dando una permanente sensación de peligro. Por su parte, Portugal no se veía capaz de entrar en el partido y sus jugadores ofensivos no terminaban de aparecer a pesar de llevar el peso del encuentro durante los primeros minutos.
Portugal tenía la pelota, pero Alemania causaba el peligro. El equipo de Jöachim Low fue un fiel retrato del prototipo de fútbol alemán. Fútbol rápido y muy directo con el que los portugueses lo pasaban francamente mal. Y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Ése momento llegó en el minuto 21 de partido. Doble pared de Podolski, que pone en el área un balón medido para que Schweingsteiger, que llegaba desde atrás, rematara a placer para adelantar a su equipo. El propio jugador del Bayern puso sólo un minuto después un centro medido al saque de una falta para que Klose rematara a placer y pusiera el 0-2 en el marcador. Portugal parecía perdida, pero cuando el partido parecía avocado a marcharse al descanso con el 0-2, apareció Nuno Gomes para recortar distancias.
Portugal parecía lanzada, pero Alemania no da un respiro. En la segunda mitad, el equipo alemán volvió a dar un golpe, esta vez definitivo, al marcador. El encargado de volver a poner distancia de por medio fue Michael Ballack en el minuto 60 al rematar un nuevo centro medido de Schweingteiger. Ya nada pudo hacer Portugal para intentar obrar el milagro. Ni siquiera el 2-3, obra de Helder Postiga, hizo que los teutones bajaran la guardia. Al final, victoria de Alemania, que se planta en las semifinales a pesar de no contar en principio.
El Real Madrid ya tiene un representante en las semifinales. Christoph Metzelder se impuso en su duelo particular a otro jugador de la plantilla madridista, Pepe. El defensa alemán supo contener las acometidas portuguesas, sobre todo en los últimos minutos de la primera parte. Por su parte, Pepe cuajó de nuevo un gran partido y se convirtió en una verdadera pesadilla para los atacantes alemanes, que no pudieron superarle ni una vez en el uno contra uno, e incluso estuvo a punto de empatar el partido tras un centro que peinó Deco y que se marchó por encima del travesaño.