Noticia
27 de marzo de 2008
Realmadrid.com
En sus más de veinte años como seleccionador ha visto a muchos jugadores del Real Madrid. De muchos de ellos guarda un especial recuerdo. En este artículo de opinión, Juan Santisteban hace repaso de algunos de los madridistas que más le han marcado a lo largo de su larga trayectoria como técnico, primero en el Real Madrid y después en el combinado nacional. Pero por encima de nombres concretos, Santisteban destaca la calidad que demuestran tener los jugadores blancos y los valores que se enseñan en la cantera y que quedan de manifiesto en las concentraciones nacionales.
Llevo más de veinte años en la selección española y desde mi experiencia puedo decir que los jugadores del Real Madrid son un pilar fundamental en las categorías inferiores de la selección. En todas las selecciones siempre hay algún jugador del Real Madrid que tiene un papel protagonista. Sí que es cierto que este año hemos llevado a un menos número de jugadores al Europeo Sub-17, pero ha sido un hecho meramente circunstancial, ya que en la ronda previa contamos con dos jugadores como son Rubén Molero y Oriol que finalmente no pudieron venir. En cualquier caso, e independientemente del número de madridistas que sean seleccionados, lo que sí que demuestran, vayan los que vayan, es que tienen una gran calidad. Tienen una calidad excelente, extraordinaria para la edad que tienen, lo que demuestra el gran trabajo que se realiza en la cantera del Real Madrid.
Pero este trabajo no se hace simplemente a nivel táctico y técnico. En mi etapa como seleccionador he comprobado que todos los jugadores madridistas destacan por su comportamiento. En la selección, la disciplina es una exigencia y en los 20 años que llevó trabajando con las categorías inferiores de España nunca hemos tenido que llamar la atención a un jugador del Real Madrid. Han aprendido en el Club que deben portarse de una forma correcta y así lo hacen también cuando acuden con la selección. Y esto para nosotros es algo muy destacable. Los niños que vienen saben que es imprescindible y que los que no sean disciplinados no van a volver a la Selección. Yo aprendí la obligación de ser disciplinado en el Real Madrid y la he mantenido desde entonces. Y ahora, se lo transmito a los jugadores ya que independientemente de si la suerte hace o no que sean jugadores de fútbol, queremos que sean personas excepcionales.
En este sentido, por ejemplo, me gustaría destacar a Alvaro López, el juvenil del Real Madrid que vino con nosotros al último Europeo Sub-17. Me encanta este jugador, sobre todo, por su manera de ser. Es un futbolista tan bueno dentro como fuera del terreno de juego. Es un verdadero maestro para el resto de sus compañeros. En el último europeo, por ejemplo, en la fase final, hubo un partido que no jugó. Lo estaba haciendo fenomenal pero preferimos que descansara. Ante esto no tuvo nunca ni un mal gesto, ni una mala cara ni una mala contestación y eso me marcó.
Pero no es el único madridista del que tengo un especial recuerdo. Me acuerdo perfectamente de Raúl. Le llevé a la selección cuando tenía 15 o 16 años y era tan delgado que cuando jugaba tenía miedo de que le hicieran daño en una entrada. Y guardo en la memoria también a Iker Casillas al que llevamos al Europeo con 15 años y lo ganó. En esa época a mi me tacharon de loco porque lo había convocado y ahora ¡mira quién es Casillas!. Sin embargo, no quiero finalizar este relato sobre los internacionales madridistas sin hacer una especial referencia a dos jugadores de los que me acuerdo especialmente: Michel y Butragueño. De Michel me acuerdo porque era un portento. Comenzó a jugar en el Castilla siendo muy joven y esa juventud le impedía demostrar la verdadera calidad que tenía por la banda derecha. Tuvo que superar el handicap que suponía ser jugador de Segunda División al año siguiente de ser juvenil para poder demostrar lo que en realidad era. Esto se solucionó con la creación de un equipo para la Tercera División. Lo de Butragueño fue distinto. Le conocí cuando él estaba en Tercera División y yo entrenaba al Castilla, en el que estuve 12 años. Ese era un año regular para nosotros y, una semana, como parte del entrenamiento, jugamos un encuentro contra el equipo de la tercera división. En él jugaba un chico del que había oído hablar mucho pero al que no conocía. Era Butragueño. En ese encuentro el equipo de la tercera división ganó al Castilla por 6-1 y Butragueño marcó cuatro goles. A la mañana siguiente fuimos a hablar con Malbo y Luis Molowny y esa misma semana, Butragueño debutó en el Castilla. El resto de la historia de este madridista es de sobra conocida.
Juan Santisteban
Juan Santisteban (Sevilla, 1936) ha estado ligado más de media vida al Real Madrid, en el que pasó 35 como jugador y entrenador. En el Club blanco conquistó 4 Ligas y 4 Copas de Europa y tiene el honor de haber sido uno de los descubridores de Butragueño. Tras su paso como técnico del Real Madrid, llegó la Federación para trabajar en las categorías inferiores de la Selección Nacional. Dos décadas después deja esta labor en la que ha conquistado numerosos títulos internacionales dejando una impronta imborrable en los cientos de futbolistas que han pasado por sus manos, entre los que se encuentran futbolistas como Raúl o Iker Casillas.