Noticia
20 de junio de 2008
Carlos Cristóbal
Se acabó lo que se daba. Tras 22 días llenos de espctaculares partidos, ya hay campeón. La selección española consiguió romper su particular maleficio y se hizo con su segunda Eurocopa tras imponerse en la gran final a Alemania por 0-1. Un camino largo, que comenzó en Innsbruck y culminó en el estadio Enrst Happel de Viena con una victoria que ya forma parte de la gistoria del fútbol español.
La fase de clasificación hizo la primera gran criba. Sólo ocho de los dieciséis equipos que comenzaron la Eurocopa seguirían luchando por hacerse con el título. Atrás quedaban selecciones que para muchos eran favortias como Francia, y otras que pese a haberlo tenido muy cerca se quedaron a las puertas de las eliminatorias, véase el caso de Rumania.
Los cuartos de final arrancaron el 19 de junio en Basilea, con el espectacular duelo entre Portugal y Alemania. Ambas selecciones llegaba a los cuartos de final con el mismo bagaje de puntos, concretamente seis, pero las sensaciones que han dejado a lo largo del torneo han sido muy bastante diferentes. Portugal ganó sus dos primeros partidos, y sólo con la clasificación asegurada se permitió caer frente a Suiza. Más duro fue el camino de Alemania, que no pudo certificar su presencia en la siguiente ronda hasta la última jornada. Partido espectacular en el que se medirán dos jugadores del Real Madrid:Pepe por el lado portugués y Metzelder por el alemán. Finalmente, el triunfo fue para Alemania, que volvió a dar una nueva muestra de poderío al ganar por 2-3 con goles de Schweingsteiger, Klose y Ballack.
Croacia y Turquía protagonizaron un duelo lleno de emoción que no se deantó hasta la tanda de penaltis. Y eso que a los croatas se les puso el partido muy de cara al adelantarse en el marcador a falta de dos minutos para el final de la prórroga. Sin embargo, un gol de Senturk en el descuento de la prolongación llevó el partido a una tanda de penaltis en la que los turcos se impusieron por 1-3, convirtiéndose en el segundo semifnalista.
En el tercer partido de cuartos Rusia dio la campanada al imponerse a Holanda, el equipo que mejor fútbol había jugado en la primera fase, por un contundente 1-3. El conjunto tulipán no consiguió encontrar su ritmo de juego habitual y sólo los madridistas Sneijder y Van Nistelrooy causaban peligro. El otro madridista de la Oranje, Robben, no tuvo esta vez oportunidad de saltar al césped. La persistencia rusa tuvo su recompensa con el gol de Pavlychenko en el minuto 56. A falta de cinco minutos para el final, Van The Man empataba y forzaba la prórroga. Allí los rusos se mostraron muy superiores a su rival, y primero Torbinski y luego Arshavin cerraron la presencia de Rusia entre los cuatro mejores equipos de Europa.
España fue el último equipo en dar un paso adelante en la competición. El equipo de Luis Aragonés jugó un excepcional partido frente a toda una Campeona del Mundo como Italia, a la que tuvo contra las cuerdas durante la mayor parte del encuentro. La fuerza defensiva de los transalpinos hizo que el marcador no se moviera ni durante los noventa minutos reglamentarios ni en la media hora de prórroga, por lo que todo se tuvo que decidir en la tanda penaltis. Allí resultó definitva la figura de Iker Casillas, que detuvo los lanzamientos de De Rossi y Di Natale para convertirse en el gran héroe de una selección que no conseguía alcanzar unas semifinales desde 1984.
En la primera semifinal se volvió a vivir aquello de "El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania". El equipo bávaro consiguió su pase a la final frente a Turquía en un emocionantísimo partido que no se decidió hasta los minutos finales gracias a un gol de Philip Lahn que significó el 3-2 y convirtió a los de Joachim Löw en los primeros finalistas.
El segundo puesto en la final fue para España. El equipo de Luis Aragonés ya había sufrido suficiente durante el partido de cuartos de final, en el que se llevó la victoria en la tanda de penaltis, y frente a Rusia salió a por todas para tener un partido algo más tranquilo. Los goles de Xavi, Güiza y Silva meterieron después de 24 años a La Roja en una final, mientras que Rusia no pudo hacer más que ser testigo de excepción del vendaval español.
Alemania y España fueron los protagonistas de la gran final. En su día, Gary Lineker dijo que "el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y al final siempre gana Alemania", pero en esta ocasión no iba a ser así. La selección española dominó el partido casi por completo, y Alemania fue incapaz de con peligro la portería defendida por Casillas. El gol de Fernando Torres en el minuto 33 de partido culminó el espectacular trabajo de todo un equipo que fue merecedor de alzalrse con su segunda Eurocopa 44 después de que los Amancio, Zoco, Marcelino, etc...lo hicieran en el Santiago Bernabéu.