Fue una experiencia pionera, que a buen seguro muchos equipos imitarán en el futuro. Con el fin de fomentar la convivencia entre los jugadores y sus familias, el Real Madrid diseñó un programa especial en el complejo turístico de Vale do Lobo, en la región del Algarve (Portugal), donde disfrutaron de los últimos días de vacaciones… juntos. El proyecto, que fue muy bien acogido por el colectivo, se desarrolló en el Vale do Lobo (El Algarve), donde los jugadores comenzaron a preparar la próxima campaña de una forma inusual.