Crónica
11 de mayo de 2008
Patricia del Moral
No pudo ser. El RSD Alcalá ganó por 2-1 al equipo que dirige Antonio Díaz. Los blancos lucharon por conseguir la victoria, pero no tuvieron demasiadas oportunidades y la puntería no estuvo de su parte. El polaco Szymon fue el anotador del único tanto del segundo filial, pero no fue suficiente para llevarse los tres puntos. En el encuentro destacó la gran actuación del portero madridista, Coca, que evitó una goleada. Los canteranos ahora sólo piensan en el último encuentro de la temporada, que se jugará el próximo fin de semana ante el Móstoles.
El Real Madrid C no logró la victoria ante el RSD Alcalá, a pesar de los numerosos intentos. Los rojillos se jugaban estar matemáticamente en los puestos de Playoff, y lo lograron, mientras que los blancos no pudieron conseguir su objetivo, que era ganar estos dos últimos encuentros que restan para el final de la temporada. En el encuentro, correspondiente a la 41ª jornada de Liga del Grupo VII de Tercera División, hubo mucha tensión y varias ocasiones de gol.
El partido comenzó a las 12:00 horas en el Estadio Virgen del Val ante aproximadamente 400 espectadores. Los dos equipos comenzaron fuertes porque querían lograr sus respectivos objetivos, pero la balanza se inclinó a favor de los locales en el minuto 16, momento en el que Alfonso estrenaba el marcador tras anotar un golazo ante la atónita mirada de Coca. Aún así el equipo de Antonio Díaz no se venía abajo, y su esfuerzo se vio recompensado diez minutos después cuando Szymon remata el balón tras un corner botado desde la banda izquierda. El gol del polaco dejó mudo al estadio. Al finalizar la primera parte, los jugadores del Alcalá mostraron su descontento con el resultado, y entre los dos conjuntos hubo algún momento de tensión que se saldó con las expulsiones del rojillo Francis y del madridista Menéndez.
A los cuatro minutos de la segunda parte y con diez jugadores en cada equipo, Roberto Izquierdo sentenció el encuentro a favor de los locales. A partir de ese momento los blancos lucharon insistentemente por llegar a la portería, pero las ocasiones fueron escasas y la puntería no estuvo de su parte. Además, en el minuto 41 Javi Hernández vio la segunda tarjeta amarilla y la consecuente expulsión. En el encuentro fue destacable la actuación del guardameta Coca, que evitó lo que pudo ser una goleada del equipo local.
Tras la finalización del encuentro, los jugadores rojillos dieron la vuelta al campo agradeciendo el apoyo de la afición y celebrando que el equipo se encuentra matemáticamente en los puestos de ascenso. De esta forma, el segundo filial no se llevó los tres puntos de Alcalá de Henares, y ahora su objetivo es entrenar durante toda la semana para ganar el próximo partido ante el Móstoles en el campo 7 de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, que será el último encuentro de la temporada.