Noticia
09 de mayo de 2008
Cristina Monge
Sólo Ramos, Gago, Robben y Pepe han permanecido realizando trabajo de recuperación en el interior de las instalaciones madridistas. Así, veintiún futbolistas han saltado al césped tras la jornada de descanso, para retomar el exigente guión de trabajo que les ha permitido ya proclamarse campeones. Por delante, dos jornadas de Liga y un único objetivo: lograr los seis puntos y batir un nuevo record.
Desde que el pasado domingo el equipo se proclamara campeón en Pamplona no se ha dejado de sonreír en la casa blanca. Se logró el título con contundencia y, lejos de relajaciones, se batió por 4-1 al Barcelona el pasado miércoles, en la que fuera la primera celebración de los jugadores con su afición. Todavía queda la última jornada en el Santiago Bernabéu, contra el Levante, y sin duda, ese día la explosión de felicidad y las celebraciones llegarán a su máximo esplendor. Pero antes, este próximo fin de semana (domingo 11, 21.00 horas), el Real Madrid disputará su último enfrentamiento a domicilio contra un Real Zaragoza que se juega la salvación.
El jueves fue el primer día libre para el campeón en esta intensa semana y tras la consecución del título, pero el viernes tocaba volver a la faena. Y es que la consigna está clara: hay que mantener la tensión para lograr los seis puntos que restan y sumar una renta final de 87 puntos. De conseguirlo, el Real Madrid tendría una cosa más que celebrar: el mejor registro de la historia de la Liga desde que las victorias valen tres puntos. Con este nuevo objetivo en mente, Schuster no ha variado su dinámica de exigente trabajo.
Como es habitual tras un día de descanso, la tarea ha arrancado en el gimnasio para toda la plantilla. En torno a cuarenta minutos de trabajo de recuperación que ha continuado sobre el verde para veintiún efectivos; y es que, Ramos, Gago, Robben y Pepe han realizado trabajo específico en el interior de las instalaciones blancas. Para el resto, carrera continua y estiramientos bajo la batuta del preparador físico Jordi García, y dos rondos de juego para terminar de soltar músculos. El ambiente que se respira es de optimismo, ilusión, alegría y satisfacción en el seno del campeón.
El sábado, última sesión de trabajo antes de viajar a tierras mañas. De nuevo el balón será protagonista en perfecta conjunción con la táctica para afrontar un partido, que por la crítica situación del rival, no será fácil. La enfermería madridista ha llegado en blanco a este tramo final de la temporada, mérito de una óptima planificación y de un inmejorable trabajo de los galenos del Club que han logrado que los lesionados lleguen en perfectas condiciones para jugar minutos en este tramo final. Y es que, es de prever, que los futbolistas que han dispuesto de menos minutos, ya sea por lesión o por decisión técnica, tengan su oportunidad en los dos partidos que restan.
PRÓXIMO ENTRENAMIENTO
- Sábado 10 de mayo, 11.00 horas, Valdebebas (puerta cerrada).