Noticia
05 de mayo de 2008
Juan José López Soto
El yugoslavo había impreso un sello especial al equipo, un sistema de juego basado en la técnica y en el esfuerzo, además de mentalizar a la plantilla de un espíritu ganador. Con este espíritu comenzó una Liga marcada por el síndrome de los <i>oriundos</i>. La afición madridista espera con la ansiedad acostumbrada los refuerzos que confirmen ese gran equipo con el que sueñan.
Y los nombres saltan a la palestra. A principios de agosto se anuncian los fichajes de Guerini, Sánchez Bariios, Andrés y Sol. Y comenzó la Liga. El fuerte tren impuesto por el Real Madrid en este primer tramo resultó decisivo a la hora de adjudicarse el título. Nuestro equipo estuvo durante 14 jornadas imbatido, ostentando la condición de líder, pero en la quince cayó derrotado en el Nou Camp por la mínima. Antes, ocho victorias y cinco empates.
El Real Madrid jugó un buen segundo tramo de Liga, que sin ser tan bueno como el primero fue suficiente para alzarse con el título de Campón. Fue este segunda vuelta un codo a codo con el Atlético y con el Barcelona, que se resolvió en el penúltimo partido de Liga cuando el Real venció a domicilio al Granada y sus más inmediatos perseguidores perdieron sus respectivos encuentros. Las cifras más significativas del campeonato fueron las siguientes: el Madrid sacó cinco puntos de diferencia al segundo clasificado, el Barcelona, y seis al Atlético de Madrid. Fue el equipo menos goleado, con 26 goles en contra, y Miguel Ángel, el guardameta blanco, obtuvo el trofeo Ricardo Zamora como portero menos goleado.
PLANTILLA:
Porteros: Miguel Angel, García Remón y Corral.
Defensas: Uría, Benito, José Luis, Rubiñán, Andrés, Camacho, Pirri, Touriño y Sol.
Centrocampistas: Breitner, Del Bosque, Velázquez, Sánchez Barrios, Vitoria, Netzer y Grosso.
Delanteros: Guerini, Aguilar, Santillana, Roberto Martínez, Amancio y Macanás.
Entrenador: Miljan Miljanic.
Trofeo Zamora: Miguel Ángel con 26 goles en contra