Noticia
05 de mayo de 2008
Javier Palomino
No lo pretende, pero le definen sus palabras: “Ha triunfado la fe, el trabajo y la humildad”, decía Raúl mientras celebraba su sexto título de Liga. Ha triunfado Raúl, entonces, porque esos términos, fe, trabajo y humildad, son la mejor definición del hombre que ha liderado sobre el campo este proyecto deportivo que se enmarca en un mensaje colectivo llamado “Formamos un equipo”. Raúl, el gran capitán, el símbolo del madridismo, posó para Realmadrid.com en el vestuario del Real Madrid antes de partir hacia el corazón de la ciudad, donde tuvo el privilegio de engalanar en nombre de todos a La Cibeles. Nadie más representativo para colocar esa bufanda y esa bandera a una Diosa que vivió una noche mágica, rodeada de madridismo. De esas noches, Raúl ya tiene seis. Y quiere más.
Fue un triunfo colectivo, el premio al trabajo del grupo, el ejemplo del “Formamos un equipo”. Y si alguien representa esos valores es Raúl, el capitán del equipo, el jugador que ha tirado del carro para llevar al Real Madrid hasta su 31º título, y el sexto de su carrera deportiva. “Es un título muy bonito para mí porque nunca había ganado dos Ligas consecutivas” decía Raúl al llegar al estadio, un logro más que unir a sus tres Copas de Europa, 2 Copas Intercontinentales, una Supercopa de Europa, 3 Supercopas de España…
Una liga en la que fue protagonista, erigido como el máximo goleador del equipo, con 17 tantos (el tercero en la clasificación de máximos artilleros de la Liga) y en el futbolista que mejor simboliza sobre el campo los valores del madridismo. De ahí su alegría, resumida en esta imagen tomada en el vestuario del Estadio Santiago Bernabéu, minutos antes de subirse al autobús que le llevaría hasta La Cibeles, donde colocaría la bufanda que lleva al cuello a la Diosa Frigia. Aquí, en el silencio del vestuario, tan distinto al clamor que se vivía fuera, Raúl tuvo un segundo para reflexionar el nuevo logro que había conseguido: “Ya tengo seis ligas, y ésta tiene un sabor especial”. Después, corrió para celebrarlo con sus compañeros, con su afición. Corrió con la misma ilusión que lo hizo en el campo, y que lo hará en el camino a su próximo título, porque Raúl ya piensa en su séptima.