Noticia
04 de mayo de 2008
Juan José López Soto
En un memorable partido, el que el considerado jugador más técnico del planeta, Zidane, lograba un gol de una gran belleza plástica y pleno de técnica en su ejecución, que valió una Copa de Europa, la "Novena". Era un buen presagio para intentar el asalto al título nacional.
A la plantilla se incorpora Ronaldo, con lo que el Madrid reúne en sus filas a los dos mejores extranjeros. Comienzo dubitativo alternando victorias en casa, donde se muestra muy fuerte, con empates y derrotas en terreno ajeno. Esta incierta marcha hace que el equipo no se asome a los primeros puestos de la Liga hasta muy mediada la competición. En concreto, con la victoria 4-1 ante el Valencia, asciende a la segunda posición en la tabla. El rival a batir, en esta ocasión, es la Real Sociedad, que poco menos que se mostraba intratable, y que en la décima jornada había conseguido un empate sin goles en el Bernabéu.
Una pugna que no se resolvería hasta la última jornada. En la vigésimo cuarta, el Madrid consigue una contundente goleada (1-5) en Vitoria y alcanza, pro primera vez, el liderato, lugar que abandonaría en la 33ª al empatar en el Colombino ante el Huelva. Un jarro de agua fría que hace que el desencanto se instale en la afición merengue. Ahora, el título depende de la Real Sociedad. Pero el equipo no cae en ese desánimo y se dispone a hacer los deberes en las cinco jornadas que restan. A dos del final, un empate del Celta –que esta temporada se clasificó en cuarto lugar- vuelve a caer como una losa entre la afición. Sin embargo, sería el mismo Celta el que una jornada después allanase el camino a los blancos, inflingiendo una derrota (3-2) a los donostiarras en Balaídos.
Por su parte, los madridistas hicieron los deberes en el Calderón, donde golearon con contundencia a los rojiblancos (0-4), con goles de Ronaldo y Raúl, dos cada uno. Quedaba la última jornada y todo por decidir, pero con la ventaja de depender de sí mismo. El Athletic, el otro equipo vasco, quiere echar una mano a sus vecinos, pero el Madrid no se dejó arrebatar algo que ya tenía en su poder. Y aunque los "leones" lograron neutralizar el tanto de Ronaldo, Roberto Carlos, al filo del descanso, y el propio Ronaldo, un cuarto de hora más tarde, ponían el resultado definitivo en el marcador. El título número 29 pasaba a las vitrinas blancas.
PLANTILLA:
Porteros: Casillas, César y Carlos Sánchez.
Defensas: Salgado, Raúl Bravo, Roberto Carlos, Hierro, Helguera, Pavón y Miñambres.
Centrocampistas: Cambiasso, Celades, Conceiçao, Zidane, Figo, Solari, Makelele, McManaman y Guti.
Delanteros: Portillo, Ronaldo, Morientes, Raúl y Tote.
Entrenador: Vicente del Borque.