Noticia
04 de mayo de 2008
Juan José López Soto
Un excelente balance que ponía lejos a su inmediato seguidor. Sin embargo, el conjunto madridista se mostraba insaciable en cuanto a dejar algo para los demás. La campaña 87-88 no iba a ser una excepción. El Madrid se iba aupar con la Liga y la obtenía en propiedad al haber ganado los tres últimos títulos consecutivos.
El país del técnico, Beenhakker, fue el lugar donde los madridistas realizaron una exhaustiva preparación. Pocas novedades en la plantilla respeto a la temporada anterior, ya que se había formado un bloque muy sólido y tan sólo bastaban unos leves retoques para su ajuste perfecto, por lo que llegaron Tendillo y Paco Llorente. La Liga levantó el telón el 30 de agosto, en Cádiz, donde el Madrid endosó un 0-4 al equipo gaditano. Excelente actuación que se refrendó siete días después al golear al Sporting (7-0) en el Bernabéu. No había quien parase a los pupilos de Leo Beenhakker, y prueba de ello era el 1-7 con el que derrotaron al Zaragoza en la mismísima Romareda. En definitiva, un comienzo espectacular, con 18 goles a favor, en tres partidos, y sólo uno en contra.
En la cuarta jornada el Madrid venció a Osasuna (3-0), poniendo al equipo con tres puntos de ventaja sobre el Atlético y seis sobre el Barcelona. Hasta la décima jornada el equipo mantuvo la condición de invicto. En la décima jornada saltó la gran sorpresa al caer derrota por el Atlético por 0-4 en el Bernabéu. Esta derrota no afectó a la moral de los blancos que cerraron la primera ronda con una victoria en Valladolid (1.2) que les otorgaba el honorífico título de Campeones de Invierno. De los 38 puntos en juego habían logrado 32. La segunda ronda fue igualmente de ejemplar que la primera y tuvo el mismo resultado 4-o al Cádiz. En este período cosechó casi los mismos puntos en el anterior (30). A falta de cuatro jornadas se proclamó campeón. Los de Beenkahkker dieron, además, espectáculo y goles. Fueron los primeros en todo: 62 puntos, once más que el segundo clasificado, la Real Sociedad, y ¡veintitrés! Más que el Barcelona. Fue el equipo más goleador con 95 tantos, y el menos goleado con 26 tantos en contra.
PLANTILLA:
Porteros: Buyo, Ochotorena y Agustín
Defensas: Camacho, Maceda, Chendo, Sanchis, Mino, Solana y Tendillo.
Centrocampistas: Gallego, Míchel, Gordillo, Jankovic, Maqueda, Martín Vázquez y Muñoz Pérez.
Delanteros: Santillana, Butragueño, Hugo Sánchez, Paco Llorente, Aldana y Valdano.
Entrenador: Leo Beenhakker.
Trofeo Pichichi: Hugo Sánchez con 29 goles