Noticia
02 de mayo de 2008
Juan José López Soto
Estos fiaban, más que en su potencial para batir al campeón, en la reestructuración que se estaba llevando a cabo en la plantilla blanca, donde las grandes y legendarias figuras iban dejando paso a nuevos valores españoles. Pese a ello, se proclamó campeón de Liga por cuarta vez consecutiva.
Comenzó el periplo con una clara victoria ante el histórico Athletic (3-1) que puso como líder en la primera jornada. Sin embargo, en esta primera vuelta el Real Madrid fue alternando sonoros triunfos en casa con pobres resultados fuera de su feudo, recorriendo un camino en el que no se definía como el equipo que en la temporada anterior llevó el mando de la competición.
Concluida la primera vuelta nos muestra al Barcelona como líder, con 23 puntos, seguido del Real Madrid con 21, y tercero el Elche, con 20. El Madrid sabía, a tenor de los enfrentamientos habidos en la primera vuelta con sus rivales para el título, que era el mejor del campeonato y que para refrendarlo debería asentar su juego, especialmente en los desplazamientos, donde había cedido demasiados puntos.. Con esas premisas dio comienzo la segunda vuelta. A falta de siete jornadas Barcelona y Madrid se encuentran empatados a puntos. Hay que echar el resto y los madridistas logran una clara victoria ante el Murcia (4-1) que unida a laderota de los catalanes ante el Oviedo, convierte al Madrid en líder en solitario. Luego, nueva victoria de los blancos y empate azulgrana y ya son tres los puntos de ventaja. A cuatro jornadas del final, llega el gran duelo: Barcelona-Real Madrid. Los catalanes esperan quedar tras el partido a un solo punto de diferencia. Sin embargo, los de Muñoz se mostraron muy superiores y ganaron el partido 1-2, con goles de Gento y Puskas, dejando al Barcelona a cinco puntos y tres jornadas por jugar.
Y no dejó de pasar la ocasión. En la siguiente semana empate con el Sevilla, en el Bernabéu, que le otorgaba el cuarto título de Liga consecutivo. Puskas, con veinte goles, se proclamó, una vez más, máximo goleador de la Liga. Alfredo Di Stéfano, el mejor jugador de todos los tiempos, dejó la entidad al finalizar la temporada.
PLANTILLA:
Porteros: Vicente Traín, Araquistáin, Betancort.
Defensas: De Felipe, Isidro, Santamaría, Pachín, Casado, Miera. Centrocampistas: Lucien Muller, Zoco, Felo, Santisteban, Echarri, Pipi y Robles.
Delanteros: Amancio, Félix Ruiz, Di Stéfano, Puskas, Gento, Serena, Evaristo, Daucik, Suárez y Manolín Bueno.
Entrenador: Miguel Muñoz.