Noticia
02 de mayo de 2008
Juan José López Soto
La marcha de algunas estrellas del conjunto madridista, como Héctor Rial, no supuso ningún obstáculo para reeditar el éxito de la temporada anterior. No era una tarea fácil, pues para sus rivales era una cuestión de honor apear a los blancos del lugar que, con todo merecimiento, habían conquistado.
El Real Madrid realizó una primera vuelta de ensueño, para aflojar en el segundo tramo de la Liga. El debut fue excelente, con una victoria ante el Elche por tres goles a uno, comenzando el campeonato tan fuete como se esperaba. Tres nuevas victorias en la tres jornadas siguientes hacen que el Real Madrid se aúpe en el liderato lugar que no abandonaría en lo que restaba de campeonato. Durante ocho jornadas se mantuvo invicto, hasta que en la novena saltó la gran sorpresa. El conjunto blanco que hasta ese momento se había mostrado intratable fue sorprendido por uno de los equipo modestos de la categoría, en lo que los medios de comunicación de la época calificaron de hazaña.
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Pero la moral de los jugadores no se resintió y volvieron a imponer su potencial extraordinario. Sólo en la última jornada de la primera vuelta volvieron a conocer el amargor de la derrota. A pesar de ello el equipo se había mostrado como el más fuerte de la competición y nadie dudaba del éxito final del conjunto blanco. Sin embargo, nadie presagiaba el bache que iba a sufrir en la segunda parte del campeonato, donde pasaron serios apuros en los primeros encuentros. Así, con un juego irregular, el Madrid se presenta en la jornada 28ª, a tres del final, en un codo a codo con el Barcelona. Con la victoria ante el Mallorca y la derrota de los catalanes, el Madrid se proclama campeónd e forma matemática. Aunque el equipo se comportó como un bloque homogeneo, sería injusto no destacar la labor de la defensa que, en toda la temporada encajó tan sólo 24 goles, 22 menos que el Barcelona. Los Araquistáin, Isidro, Miera, Santamaría y Pachín fueron un baluarte en el que se cimentó buena parte del éxito. Por su parte, Ferenc Puskas fue el máximo goleador del equipo.
PLANTILLA:
Porteros: Araquistáin, Bagur, Vicente, Domínguez y Betancort. Defensas: Casado, Santamaría, Miera, Isidro y Marquitos. Centrocampistas: Santisteban, Felo, Vidal, Pachín, Zárraga y Antonio Ruiz.
Delanteros: Tejada, Del Sol, Di Stéfano, Puskas, Gento, Canario, Manolín Bueno, Félix Ruiz, Pepillo y Antonio Gento.
Entrenador: Miguel Muñoz.