Noticia
17 de junio de 2007
Patricia Alcubilla
Miles de madrileños y madridistas festejaban en la Plaza de Cibeles el triunfo del equipo. El equipo llegaba rodeado por aficionados para coronar a la Diosa con la bandera blanca.
Cerca de la una de la madrugada, el autobús empapelado con el lema "Campeones" llegaba hasta la Cibeles. Allí, los jugadores botaron junto con los aficionados, mientras el speaker animaba a los aficionados a subir las banderas para animar a los jugadores. No hacía falta. La fiesta llevaba ya unas horas en el centro de Madrid.
Los jugadores, alrededor de una pasarela observaron a todos los madridistas y bailaban al ritmo del "We are the Champions", todo ello, mientras Raúl recibía las instrucciones para subir a la grúa que le llevaba hasta la cima de la Diosa Cibeles, a la que le colocaba una bufanda y una bandera de España.
Miguel Torres saltaba, Van Nistelrooy hacía fotos a la afición. Sergio Ramos grababa en video todo cuanto le rodeaba. Cannavaro dirigía a los aficionados Y todos juntos disfrutaban de un momento que quizás sea único en su vida, mientras ondeaban al viento las banderas de Mali, Argentina o España. Y, por supuesto, la blanca.
El himno del Real Madrid sonaba a todo volúmen mientras miles de globos blancos saltaban al aire.
Más de 200.000 personas abarrotaban la Diosa Cibeles, que esperaba a los jugadores tapada por unos bloques de globos que los jugadores destaparían.
Aficionados de toda España ondeaban sus banderas madridistas en honor al 30º Campeonato Liguero que había conquistado el conjunto blanco. A la espera de los jugadores, el club había organizado un espectáculo con el título "Juntos Podemos", el mismo que acuñó hace unas semanas para recabar el apoyo de los aficionados blancos en aras de conseguir el triunfo. Un espectáculo de luces y sonido recibía a los jugadores, junto con el cariño de los miles y miles de aficionados. En esos momentos, no cabía ni un alma en las inmediaciones.