Noticia
09 de abril de 2008
Javier Palomino
A lo largo de tres capítulos, hemos conocido al Di Stéfano que dio sus primeros pasos como jugador y que llegó a convertirse en el mejor futbolista de todos los tiempos. Hemos repasado su trayectoria como entrenador y ahora, en este cuarto capítulo final, recordaremos su experiencia como Presidente de Honor de un Club que cambió su historia desde su llegada. Hoy más que nunca, su voz sigue siendo el faro que ilumina a quienes desean que el Real Madrid siga siendo el mejor equipo del siglo XXI.
“Ser Presidente de Honor es el mayor orgullo que puede tener un madridista. Es un orgullo y una responsabilidad. He tenido mucha suerte con mi familia: con Sara, que siempre fue el centro, el pilar de la familia, con mis seis hijos, con mis nietos… El Real Madrid también es como mi familia. Aquí me siento querido y apreciado. Como en mi propia casa”.
Alfredo di Stéfano
Alfredo nunca dejó el Real Madrid, ésta era su casa. Mantuvo los lazos con el Club desde la Asociación de Veteranos que ayudó a crear y que sigue presidiendo. Cada día trabaja en las oficinas y coordina los extraordinarios logros cosechados por esta asociación. En 1989 es nombrado asesor presidencial. Ese mismo año, la UEFA le entrega el Super Balón de Oro que le acredita como el mejor futbolista de las tres últimas décadas. A lo largo de los años, los reconocimientos internacionales se irían sucediendo. En 1998, la FIFA le incluye en su “Salón de la Fama” como uno de los Diez Jugadores Legendarios de la Historia (1998).
PRESIDENTE DE HONOR
En julio de 2000, fue nombrado Presidente de Honor del Real Madrid, nombramiento que sería ratificado por la Asamblea de Socios Compromisarios en el mes de noviembre. Se hacía justicia con el hombre más determinante, junto a Santiago Bernabéu, en la construcción de un Real Madrid que, ese mismo año, sería nombrado por la FIFA como el mejor Club del Siglo XX. Alfredo di Stéfano se convierte en el embajador del Real Madrid en todo el mundo. Es testigo privilegiado de la profunda transformación que experimenta el Club en este arranque del nuevo milenio.
Participa activamente en multitud de iniciativas desarrolladas por la Fundación Real Madrid, representa al Club en los eventos nacionales e internacionales más importantes, donde se suceden los homenajes y reconocimientos a su inigualable trayectoria. En 2002 vivió con enorme emoción los actos conmemorativos del Centenario, porque su primer contacto con el Real Madrid fue, precisamente, el Torneo que conmemoraba el 50 Aniversario.
SU ESTATUA, SU ESTADIO
La imagen de Alfredo di Stéfano se asocia a las presentaciones de los nuevos jugadores que se incorporan cada año al Real Madrid. Beckham, Zidane, Robinho, Van Nistelrooy, Robben… todos los recién llegados recibieron de sus manos la camiseta que vestirían en el Real Madrid; más aún: sabios consejos de quien conoce mejor que nadie el compromiso y la responsabilidad que representa lucir este escudo. Di Stéfano mantiene un lazo de amistad muy especial con el presidente del Club, Ramón Calderón, y con los capitanes del Club, Raúl, Guti, Casillas y Salgado, con quienes comparte las inquietudes que se generan en el vestuario del mejor equipo del mundo.
Di Stéfano ha seguido con fascinación la modernización experimentada por las principales infraestructuras del Club, el Estadio y la Ciudad Real Madrid. En esta, considerada ya como el mayor centro deportivo jamás construido por un club de Fútbol, participó en la colocación de la primera piedra y, años después, en los actos de la flamante inauguración del futuro hogar para una generación de madridistas.
Con más emoción si cabe vivió la presentación de su nuevo estadio, llamado en su honor Estadio Alfredo di Stéfano, el escenario donde juega sus partidos el Real Madrid Castilla. Aquella presentación sirvió para que el madridismo homenajeara a su gran ídolo.
Alfredo vive la actualidad del Real Madrid con la misma pasión y entrega que el primer día. Su puerta siempre está abierta. Su voz sigue siendo el faro que ilumina a quienes deseamos que el Real Madrid siga siendo el mejor equipo del siglo XXI.