No son pocos los miembros del Real Madrid que gracias a sus grandes éxitos a nivel deportivo se han ganado el reconocimiento de toda la sociedad. En varios casos, ese reconocimiento se ha traducido en la creación de estadios de fútbol o pabellones deportivos con el nombre de miembros del club madridista que forman y formarán siempre parte de la historia. El Santiago Bernabéu cumple sesenta años, pero no es ni mucho menos el único recinto con olor a madridismo.
Noticia
14 de diciembre de 2007
Una información de Carlos Cristóbal
No son pocos los miembros del Real Madrid que gracias a sus grandes éxitos a nivel deportivo se han ganado el reconocimiento de toda la sociedad. En varios casos, ese reconocimiento se ha traducido en la creación de estadios de fútbol o pabellones deportivos con el nombre de miembros del club madridista que forman y formarán siempre parte de la historia. El Santiago Bernabéu cumple sesenta años, pero no es ni mucho menos el único recinto con olor a madridismo.
El Real Madrid está lleno de nombres históricos que han hecho de este club el más grande del mundo. A todos se nos vienen a la cabeza figuras como la de Santiago Bernabéu, Alfredo Di Stéfano, Juan Antonio Corbalán o Raúl González entre otros como santo y seña del madridismo. La trascendencia de estos y otros jugadores ha pasado más allá del fútbol y su figura se ha erigido en todo un ejemplo para los más jóvenes, los deportistas del futuro, que intentan emular a las figuras del deporte y del Real Madrid.
Por eso, porque se han convertido en todo un símbolo en el mundo del deporte, sus nombres no quedarán en el olvido y perdurarán durante muchos años. Por eso y porque en muchos casos el trabajo de estos deportistas ha recibido el reconocimiento de ver puesto su nombre a un estadio en su honor. No sólo en España, sino en todo el mundo, se pueden ver instalaciones con el nombre de jugadores del Real Madrid tanto en fútbol como en baloncesto.
El Alfredo Di Stéfano, espejo de La Fábrica
Si Santiago Bernabéu es una de las personalidades más importantes por su labor como Presidente del Real Madrid, Alfredo Di Stéfano es, sin duda, el mejor jugador que ha vestido nunca la camiseta blanca. El argentino se convirtió en estandarte de un equipo blanco que mostró por todo el mundo ser una auténtica máquina de hacer fútbol y que se haría, entre otros títulos, con las cinco primeras ediciones de la Copa de Europa.
Considerado uno de los cuatro mejores jugadores de la historia junto con Pelé, Cruyff y Maradona, un homenaje al actual Presidente de Honor del Real Madrid se antojaba como imprescindible. Y este culminó el día 9 de mayo de 2006, con el partido que suponía la inauguración oficial del estadio Alfredo Di Stéfano en Valdebebas frente al Stade Reims, histórico rival de los blancos en las primeras cinco Copas de Europa que conquistó. Actualmente, el Alfredo Di Stéfano, situado en la Ciudad Real Madrid de Valdebebas y con capacidad para 6.000 aficionados, es el feudo del filial madridista, el RM Castilla y ve fraguarse a las jóvenes promesas del club blanco, que esperan llegar a jugar en el Santiago Bernabéu, su hermano mayor.
El estadio Ferenc Puskas, símbolo de Hungría
Los homenajes a jugadores del Real Madrid no se limitan a las fronteras españolas. Y es que la grandeza del conjunto madridista es igual en todos los rincones del mundo. Posiblemente, la muestra más grandiosa de ello se encuentra en Budapest. Allí se encuentra el estadio Ferenc Puskas, el gran recinto deportivo del país magiar.
Creado en 1953 con el nombre de Nepstadion, se convirtió en el estadio por excelencia de un fútbol húngaro que de la mano de una generación liderada por Pancho Puskas se convirtió en uno de los mejores equipos de la historia, capaz de endosar, por ejemplo, un sonrojante 7-1 a Inglaterra. A lo largo de estos años, el estadio Ferenc Puskas ha ido viviendo un constante proceso de evolución que le ha llevado a ser uno de los campos más importantes no sólo del continente europeo, sino de todo el mundo. Con 75.000 localidades, en 2002 se decidió de manera unánime cambiar el nombre del estadio a un jugador que marcó época.
Raúl, uno de los más reclamados
Pese a encontrarse aún en activo, la impecable carrera de Raúl González Blanco le ha hecho merecedor de multitud de homenajes. Entre ellos, el capitán madridista ha visto como dos recintos deportivos han recibido su nombre. El primero de ellos se encuentra en el barrio de San Cristóbal de los Ángeles, en Villaverde. Muy cerca se encuentra la Colonia Marconi, el barrio donde el 7 blanco dio sus primeras patadas a un balón.
Con presencia en toda España
El Real Madrid es un símbolo, no sólo de la capital, sino de toda España. El club blanco es todo un referente de nuestro país y muchos son los jugadores que pese a proceder de diversos sitios se han convertido en verdaderos referentes del deporte español vistiendo la camiseta del Real Madrid.
El más claro ejemplo es Juan Gómez Juanito, mítico jugador del Real Madrid de los años 80 y posiblemente, el más querido por los aficionados blancos. Tras su trágico fallecimiento en 1992, los vecinos de su Fuengirola natal decidieron que nada era mejor homenaje que regalar a su más insigne vecino un pabellón polideportivo. Pero el de Juan Gómez no es ni mucho menos el único ejemplo. Jugadores como Fernando Hierro, José Antonio Camacho o Amancio Amaro han visto cómo sus ciudades natales les otorgaban un privilegio similar.
También en baloncesto
Si en fútbol el Real Madrid es uno de los clubes en fútbol, la situación del conjunto blanco no es demasiado diferente en baloncesto, donde el Real Madrid es el Rey de Europa. Este reinado ha hecho que muchos jugadores que han formado parte de las filas del Real Madrid se hayan convertido en verdaderos ídolos de masas. Es el caso de Drazen Petrovic, que gracias a su talento es algo parecido a un semidios en su Zagreb natal. El pabellón donde juega la Cibona, equipo en el que militó Petrovic antes de fichar por el Real Madrid, lleva su nombre. Junto a él se encuentra un museo dedicado a uno de los mejores jugadores de baloncesto de la historia.
Otros grandes mitos del baloncesto blanco han puesto sus nombres a muchos pabellones. Nombres como el de Juan Antonio Corbalán, Mirza Delibasic o Fernando Martín también son poseedores de semejante honor.