Noticia
20 de noviembre de 2007
Alberto Navarro
Un sueño hecho realidad. Así calificaban los presos de la cárcel de Ocaña II la experiencia vivida al enfrentarse al conjunto de veteranos del Real Madrid. Aunque para ellos, el verdadero premio ha sido poder evadirse de sus problemas por una tarde tras salir de la cárcel y pisar Valdebebas vestidos de blanco.
Se suele decir que no hay mayor libertad que jugar al fútbol. Los presos de Ocaña II son ahora más que conscientes de los matices que conlleva esta información. Y es que disputar un encuentro en Valdebebas ante tus ídolos ataviado con la camiseta que suelen vestir ellos es una situación estimulante al alcance de muy pocos. ”Tanto para los chicos como para los funcionarios que jugamos es una alegría importante. Para ellos que están privados de libertad venir a Valdebebas, salir aquí y ver a algunas de las figuras de su infancia es importante, sobre todo para preparar su futura vida en la calle”, expresaba Luís María Castaño, subdirector de seguridad del centro. Javier García, monitor deportivo de la prisión de Ocaña II, es uno de los artífices de la iniciativa. Para él esta situación no es novedosa, ya que hace dos años tuvo la ocasión de poder visitar Valdebebas con los presos del mismo centro penitenciario.
“La Fundación Real Madrid lleva tres años con nosotros, y están haciendo una labor extraordinaria. Hace dos años ya estuvimos aquí y como nos gustó tanto la experiencia vamos a intentar repetirla cada año. Me puse en contacto con Rafa García Cortés, y a través de el hemos podido llevar a cabo este partido. Él nos ha preparado tanto el terreno de juego como las equipaciones.”. Aunque para Javier lo realmente importante es la emoción que se reflejaba en el rostro de los chicos. ” Para ellos es una inmensa alegría y satisfacción estar aquí, al igual que para los aficionados que venimos a acompañarlos. Nunca en su vida hubiesen imaginado que podían jugar en este campo y contra estos jugadores”.
De la prisión a Valdebebas pasando por el Bernabéu
José Miguel García Fernández y Clover Aguilera son dos de los protagonistas de esta tarde. Pese a que el primero es rojiblanco, para ambos ha sido un día tan especial como intenso. ”Para mí jugar contra el Real Madrid es una gran ilusión. A pesar de ser del Atlético estoy tremendamente emocionado, no creo que en mi vida pueda volver a tener esta sensación. Siempre he estado esperando poder jugar este partido”, expresaba José Miguel. Pero el sueño no sólo tuvo lugar en Valdebebas ya que nuestros protagonistas visitaron en primer lugar el Bernabéu, para más tarde poder disputar el encuentro que nos acontece. Para el boliviano Clover Aguilera ha sido ”una experiencia increíble estar aquí con los futbolistas del mejor equipo del mundo. Yo soy de Bolivia, sigo la liga española desde el año 90 y soy madridista. Poder estar aquí y compartir una tarde con ellos es muy especial. Muchos españoles envidiarían la situación que ahora mismo estoy viviendo”.
Aunque para ambos, poder jugar al fútbol en libertad es el verdadero premio que han disfrutado en la tarde de hoy. ”Para nosotros salir de Ocaña II a cualquier lugar es ya emocionante, pero venir aquí es lo máximo. Es un sueño hecho realidad. Hoy podemos olvidarnos completamente de todos nuestros problemas. Lo estamos pasando muy bien, es increíble.” comentaban al unísono. Una última sorpresa emocionó aún más a los presos cuando uno de los empleados del Real Madrid les regaló las camisetas con las que disputaron tan especial choque. Un partido en el que el fútbol y la libertad primaron en todo momento.