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21 de diciembre de 2007
Arancha Díaz
Arte y música clásica se unieron al espectáculo del baloncesto con Kerem Tunçeri. El base turco del Real Madrid visitó el Teatro Real de Madrid para conocer de cerca una de sus aficiones hasta ahora secretas, la música clásica. Tunçeri disfrutó de una visita muy especial y tuvo tiempo de analizar una temporada que espera termine, por lo menos, con los mismos éxitos que la pasada.
Desde su entrada por la Plaza de Oriente, el Teatro Real respira grandeza e historia. Su fachada, con retazos del pasado más castizo de la Capital, abre el camino a una de las visitas más especiales. Como si de un museo se tratase, el Teatro Real de Madrid invita a todos los amantes de la música clásica a conocer sus rincones, más allá del patio de butacas. Desde todos los rincones del mundo, los turistas que acuden a Madrid no se marchan sin realizar una visita que, siendo desconocida, deja huella en la mente. Y como un turista más llegó Kerem Tunçeri, el base turco del Real Madrid que desde su llegada la pasada campaña se ha convertido en uno de los importantes del equipo de Joan Plaza.
Kerem Tunceri ha proclamado en varias ocasiones que su pasión por el baloncesto está muy unida a su pasión por la música. Por eso, Real Madrid TV y Realmadrid.com acompañaron al base turco a una jornada en el Teatro Real que disfrutó al máximo. “Nunca me habían hablado de este sitio”, comentaba sorprendido Tunçeri. “Hace un par de semanas me lo propusieron y acepté encantado, es un sitio impresionante. Me encanta. Traeré a mi mujer a ver alguna ópera”. Más de una hora de recorrido por los rincones del Teatro Real a través de sus salones con cuadros centenarios, tapices y espejos, en los que el base no perdió detalle. La última parada del tour, el restaurante, situado en la sexta planta del edificio, y perfectamente ambientado con los trajes de los montajes de ópera históricos como “Aída” o “Ana Bolena” e instrumentos musicales. “He quedado muy impresionado por el recorrido del Teatro Real, seguro que vengo a comer al restaurante porque es una maravilla”. Tras el recorrido, Kerem Tunçeri hizo un balance de su paso por el Real Madrid, el futuro, y por su puesto, nos desveló de donde viene su interés por la música clásica.
¿Qué es lo que más te ha gustado de la visita al Teatro Real?
El cristal... (Risas). Tampoco tenía ni idea de que tuvieran unos cuadros tan magníficos. Me han dicho que algunos vienen del Museo del Prado. Me gustan mucho. Van a venirme a verme unos amigos de Turquía y les traeré aquí.
El equipo tuvo mucho éxito la temporada pasada. ¿Te lo esperabas siendo el primer año de Joan Plaza como entrenador ACB?
El equipo tenía nuevo entrenador y también cuatro o cinco jugadores nuevos. Hay química entre todos. Por supuesto que no esperábamos tener tanto éxito... Somos todos muy buenos amigos, trabajamos muy duro y siempre queremos divertirnos en los partidos. Plaza hizo un gran trabajo: jugamos la final de la Copa del Rey, ganamos la ULEB y también ganamos la ACB. Creo que hizo un trabajo perfecto. Tenemos que seguir trabajando todos así.
¿Cuál fue el secreto de ese éxito?
Si te fijas en las estadísticas verás que todos jugamos una media de entre 19 y 22 minutos por partido... Todos dimos el máximo y funcionó. Teníamos un gran equipo en el que todos aportábamos algo. Obviamente perdimos algún que otro partido... Somos un buen equipo.
¿Qué te gustó más, ganar la ULEB o la ACB?
La ACB porque fue tras un gran derbi y en el campo del Barcelona.
¿Cuál fue el peor momento para ti de la temporada pasada?
La final de la Copa del Rey. Jugamos dos partidos seguidos y estábamos cansados. Empezamos mal en el primer cuarto y nunca pudimos recortar distancias.
El equipo parece una gran familia.
La verdad es que sí. La química que tenemos es muy importante. Tenemos una gran amistad. El año pasado fue el primero que pasé aquí en España y todos me ayudaron muchísimo. Tratamos de pasarlo bien y siempre estamos bromeando...
La verdad es que la plantilla es una gran mezcla de nacionalidades y culturas. ¿Quién es el más gracioso?
Creo que nadie tiene ese papel en el equipo. Todos estamos gastando bromas buenas y malas –que no te voy a contar- todo el rato. Somos todos muy divertidos e intentamos hacer algo bueno para el equipo.
Axel Hervelle y tu siempre sois los últimos en abandonar los vestuarios. ¿por qué?
(Risas). Me tomo mi tiempo para relajarme. Axel también. No es nada especial.
¿Quiénes crees que son vuestros rivales más fuertes en la ACB esta temporada?
La verdad es que cualquiera puede ganar en esta liga, que es la mejor competición de toda Europa. No se puede subestimar a nadie. Tenemos que concentrarnos mucho en todos los partidos.
Parece que el equipo tiene confianza...
Nos conocemos bien y somos básicamente el mismo equipo que el año pasado con unos pocos cambios. Nos conocemos a la perfección. Cuando perdemos nos reunimos en los vestuarios o quedamos para comer o cenar y hablar sobre lo que ha pasado e intentar solucionarlo. Después de perder dos partidos seguidos antes del encuentro con el Fenerbahce nos reunimos. Al final ganamos el partido...
Como ex jugador del Besiktas, el encuentro ante el Fenerbahce fue muy especial para ti…
Hay tres clubes importantes en Turquía: Galatasaray, Fenerbahçe y Besiktas. No se llevan muy bien y sus aficionados son muy forofos. A los turcos les gusta expresar sus emociones todo el rato, tanto si están tristes como si están alegres. Somos un pueblo muy emotivo. Recuerdo que durante mi etapa en el Besiktas nuestros seguidores no podían ir al pabellón del Fenerbahce porque lo más seguro es que acabase la cosa en pelea. El partido contra ellos con el Real Madrid fue duro para mí porque su entrenador es también el seleccionador nacional y el año pasado no me convocó. He jugado contra el Fenerbahce toda mi vida, pero ese partido fue algo distinto. Estoy muy contento por haber ganado ambos encuentros contra ellos.
Tuviste buenas actuaciones en ambos...
Toda la prensa me preguntó por qué no me convocó el seleccionador para el Eurobasket y yo siempre dije que no tenía ni idea. Yo no soy quién para comentar sobre esos asuntos. Intento hacerlo lo mejor que puedo y ya está.
La afición siempre está ahí para apoyaros. A Pelekanos le estaba costando adaptarse y siempre le apoyaron... Parece que eso ha dado sus frutos...
Saben de baloncesto e intentan ayudarnos. Cualquiera de nosotros puede tener varios partidos flojos seguidos, pero la afición siempre nos intenta ayudar. Pelekanos es un buen ejemplo. Tuvo un comienzo flojo, lo cual es normal porque tenía que adaptarse al baloncesto español, y ahora está jugando mucho mejor.
¿Cómo te adaptaste tu?
Yo lo pasé un poco mal el año pasado. Tengo 28 años, pero nunca había vivido fuera de Estambul. Al principio fue duro, pero poco a poco fui conociendo a mis compañeros y a mis vecinos e intenté jugar mejor. Creo que ahora lo estoy haciendo bien.
¿Cuál crees que sea la mayor diferencia entre la ACB y la NBA? Ganasteis a los Raptors hace un par de meses...
Creo que el baloncesto europeo es más duro porque hay menos jugadas uno-contra-uno que en la NBA. Todos los jugadores aportan más y eso es más difícil. La selección Norteamericana ha tenido varios problemas contra equipos europeos lo cual significa que el baloncesto europeo cada vez es mejor. Eso es bueno.
¿Cómo fue para ti abandonar tu país por primera vez?
La comida me pareció distinta... El estilo de vida también... Muy poca gente habla inglés donde vivo... Lo pasé un poco mal al principio, pero me estoy acostumbrando y estoy aprendiendo español.
Lo bueno de perderte el Eurobasket es que te fuiste de luna de miel...
Necesitaba un respiro porque llevo siendo internacional desde los 13 ó 14 años. Creo que las vacaciones más largas que había tenido cada temporada fueron de dos semanas. Estaba un poco cansado... Me casé y me fui de luna de miel, pasando un tiempo perfecto con mi mujer... También le vino bien a mi cuerpo.
¿Veremos algún día a un pequeño Tunçeri con la camiseta del Real Madrid?
(Risas) Mi mujer y yo hemos hablado sobre ello y hemos decidido que igual intentaremos tener un hijo el año que viene cuando ya estemos más acostumbrados al matrimonio. Ya veremos lo que pasa.
¿Has pensado en qué te gustaría hacer cuando te retires?
Mi hermano y yo tenemos una academia de baloncesto en Estambul y puede que yo decida dirigirla. Puede que acabe entrenando, pero aún no lo sé...
¿De dónde viene tu amor por la música clásica?
De mi padre. Solía poner cintas de música clásica al lado del cabezal de mi cuna. Crecí así. No es muy normal porque a la gente de mi edad no suele gustarle esa música. Se sorprenden cuando oyen lo que escucho. Ellos suelen preferir el pop, el hip-hop... Cosas así. A mí también me gusta eso, me gusta de todo, pero prefiero la música clásica para relajarme, sobre todo a Luciano Pavarotti... Soy un gran admirador suyo.